Durante el primer mes del año lunar, los peregrinos desafían el intenso
frío y atravesan el río Yen con destino al Chua Huong o Pagoda Perfume,
para sumarse a la mayor fiesta budista de Vietnam.
A unos 50
kilómetros al suroeste de Hanoi, Chua Huong, es uno de los importantes
destinos turísticos más promocionados de Vietnam, por su altura
espiritual y topográfica.
Desde el comienzo del viaje, los
peregrinos atravesan varios kilómetros por el río Yen, para poder llegar
al complejo de decenas de pagodas y templos budistas.
Tras el
recorrido por el rio Yen, los visitantes tanto vietnamitas como
extranjeros deben poner en tensión sus capacidades volitivas y físicas
para escalar un sendero empinado.
Al final de una larga
escalinata, los peregrinos llegan a la impresionante caverna de Huong
Tich, donde se encuentran los altares de la fortuna y la prosperidad
perfumados por las aromas de inciensos.
Según la mitología, el
Buda profesó su fe en la caverna Huong Tich, que semeja las fauces de un
Dragón, la criatura que rige este año lunar. Los visitantes llegan al
sagrado Chua Huong para rezar por la buena suerte durante el año.
Imaginería
y mística popular vietnamitas se complementan con los beneficios
espirituales, que contribuyen así a preservar este tesoro./.