Las actividades chinas en lo llamado “ciudad de Sansha” no cuentan con ninguna base legal y no pueden cambiar la realidad que el archipiélago Hoang Sa (Paracels) pertenece al país indochino.
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Vietnam, Le Hai Binh (Fuente:VNA)

Así lo aseveró el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Vietnam, Le Hai Binh, ante preguntas de reporteros en torno a la publicación del “Diario del Pueblo” (Remin Ribao) chino el 1 de octubre sobre la instalación de equipos de radiodifusión inalámbricos de alta velocidad en Sansha, denominada unilateralmente por Beijing.

“Vietnam refuta en varias ocasiones lo llamado “ciudad de Sansha”. Bajo cualquiera forma y objetivo, las actividades chinas en la ciudad no cuentan con ninguna base legal y no pueden cambiar la realidad sobre la pertenencia del archipiélago Hoang Sa (Paracels) al país indochino”, dijo.

Al referirse al comentario del periódico filipino “Diplomat” de que Beijing implementa prácticamente la Zona de Identificación de Defensa Aérea en el Mar Oriental, notificó que todas las actividades de las partes concernientes en esas aguas deben respetar la soberanía, el derecho soberano y jurisdiccional de los países involucrados, conforme a las leyes internacionales y el espíritu de la Declaración sobre la Conducta en el área (DOC).

Abordó además la reacción de Hanoi ante la información divulgada por el rotativo estadounidense New York Times alrededor del intercambio entre Estados Unidos y algunas naciones asiáticas sobre la introducción de barcos en la zona de 12 millas náuticas alrededor de las islas artificiales en el mar del Este construidas por China para el patrullaje en esa zona.

Todo el mundo es consciente de la importancia del Mar Oriental para el Sudeste de Asia y el mundo y los estados tienen la responsabilidad de coadyuvar al mantenimiento y fomento de la paz, estabilidad, seguridad y libertad de navegación marítima y aérea en esas aguas, acentuó.

Añadió que esas contribuciones deben realizar sobre la base de una seria observancia de las normas internacionales, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982, el DOC y encaminar el establecimiento pronto del Código al respecto.- VNA