Hanoi​  (VNA)- Hace 50 años cuando las iniciativas sobre una asociación de las naciones del sudeste asiático quedaron plasmadas en la Declaración de Bangkok en 1967, habían dudas sobre su éxito debido a la diferencia de institución política, superficie territorial, economía, nacionalidad, religión, cultura e idioma entre los países de la región, sin embargo, la historia del desarrollo de la ASEAN ha despejado esas inquietudes.

En el umbral del medio siglo de su fundación, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) ha logrado los hitos trascendentales al convertirse en una exitosa organización de cooperación regional con principios, estándares de comportamiento, objetivos comunes y basados en la confianza mutua.

La región del Sudeste de Asia desde una zona de desconfianza, enfrentamientos y conflictos se ha transformado en un área de paz, estabilidad y cooperación mediante las iniciativas en materia de política, seguridad y economía.

El fundamento de esos éxitos radica en los mecanismos de cooperación intrabloque, establecidos para garantizar los objetivos del desarrollo económico, cultural, educacional y el progreso social en las naciones miembros, y solucionar las diferencias dentro de la agrupación, así como entre la ASEAN y otras organizaciones.

Durante las últimas décadas, el orden regional se mantiene relativamente estable gracias a los mecanismos de colaboración en seguridad, diálogos y principios de la ASEAN que abarcan el respeto a la independencia, la soberanía y la integridad territorial; la no injerencia en asuntos ajenos; y la solución pacífica de los diferendos.

El histórico documento que regula las relaciones entre los Estados integrantes es el Tratado de Amistad y Cooperación en el Sudeste Asiático (TAC) firmado el 24 de febrero de 1976 en la primera Cumbre de la ASEAN en Bali, Indonesia.

Su objetivo supremo es mantener la paz, fomentar la solidaridad, la amistad y la cooperación estrecha y duradera entre los países miembros.

La ASEAN también emplea el TAC como un código de conducta entre sus miembros con otras naciones fuera de la agrupación.

Más recientemente, el establecimiento oficial de la Comunidad de la ASEAN a finales del 2015, la aprobación de la Visión  hasta 2025 y los planes basados en tres pilares como política-seguridad, economía y sociocultura constituyen la muestra más clara de su compromiso de convertir a la organización en un bloque de las naciones de cooperación y unidad.

En la actualidad, la ASEAN desempeña el papel de conexión en la zona, sobre todo entre las potencias, contribuyendo así a la formación de la estructura regional mediante mecanismos, procesos y foros creados por sus propias iniciativas.

Especialmente, el Foro Regional de la ASEAN (ARF), instituido en julio de 1994, se perfila como el primer canal para el diálogo y el intercambio de puntos de vista acerca de temas de seguridad en Asia- Pacífico.

En la actualidad, el ARF cuenta con 27 miembros, incluyendo 10 países integrantes de la ASEAN, 10 naciones dialogantes y siete fuera de la región.

En el campo económico, la ASEAN es un ente estable y dinámico con alta adaptabilidad a los cambios imprevisibles en la región y el mundo.

Con una población de más de 630 millones de habitantes y un Producto Interno Bruto combinado de tres billones de dólares, la Comunidad Económica de ASEAN desde la séptima economía global en el momento de su fundación, el 31 de diciembre de 2015, se ha convertido en la sexta en el mundo y tercera en Asia,  con un valor de transacciones comerciales anuales ascendentes a un billón de dólares.

Las economías de la ASEAN han potenciado la conectividad regional mediante el establecimiento del área de libre comercio (AFTA) y otros programas de cooperación.

El Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP), lanzado por la agrupación en 2011, creará uno de los mayores bloques comerciales del mundo que representa la mitad de la población mundial y más de un tercio del comercio global.

Con el RCEP, la integración económica de la ASEAN será más profunda dado que ese convenio establecerá las relaciones de asociación económica moderna, integral, cualitativa y de beneficio para todas las partes.

En la esfera sociocultural, cada país miembro conserva sus propias tradiciones e identidades y también comparte los valores comunes de la Comunidad regional.

Uno de los factores que decide el éxito de los mecanismos de cooperación en el seno de la ASEAN es poner énfasis en el enfoque y la solución de forma progresiva de los asuntos.

Se trata de un enfoque desde la forma no oficial a oficial, flexible y de consenso para garantizar la unidad y adecuarse con las condiciones, capacidad y el nivel de desarrollo, así como el interés de las naciones miembros.

No obstante, en medio de los vaivenes de la situación mundial y regional, las naciones de la ASEAN deben buscar una nueva y efectiva manera para la adopción de decisiones en lugar de encontrar un consenso común como lo hacen en la actualidad.

También han de tener compromisos más fuertes por el beneficio de la comunidad, sobre todo en temas de la paz y estabilidad, así como en la determinación política para solucionar juntos los problemas que enfrenta la ASEAN.

Además, los integrantes del bloque deben equilibrar entre los intereses de la región y sus propios intereses.

Para una mayor eficiencia de su cooperación, la ASEAN necesita desplegar proyectos de conexión y garantizar un desarrollo integral para todos sus miembros y sólo con esto, la agrupación puede asegurar una colaboración interna sana, evitar ser manipulada por las potencias y materializar el deseo de desempeñar un papel central en la estructura regional que está en proceso de formación.-VNA