Hanoi (VNA) – El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) exhortó hoy aquí, durante una conferencia sobre el comercio ilegal de animales y plantas salvajes, a cerrar todos los criaderos de tigre en Asia para 2019. 

La cría cautiva de este animal con propósito comercial en Asia está amenazando el futuro de los escasos ejemplares existentes en la naturaleza. De acuerdo con la red supervisora de la comercialización de especies salvajes TRAFFIC, el 30 por ciento de los tigres confiscados en los contrabandos desde 2012 hasta 2015 provinieron de los establecimientos de crianza. 

Esa cifra preocupante patentiza el papel cada vez mayor de los criaderos en las actividades comerciales ilegales de tigres. No sólo dificultan la ejecución de las leyes, esos establecimientos también legalizan el comercio ilegal de las partes y productos del animal, calentando así la demanda de esos artículos. 

Michael Baltzer, director de la Iniciativa por la Vida del tigre de WWF, acusó a los criaderos de ser cómplices de la comercio ilícito del animal y afirmó que la conferencia en Hanoi será escenario ideal para que los países se comprometan a cerrar todos esos centros en Asia, lo que contribuirá a ayudar la supervivencia de la especie y la recuperación de su población. 

Pese a los esfuerzos por prevenir y luchar contra la caza y el contrabando, el informe “Reduced to Skin &Bones” (Reducidos a piel y huesos) actualizado en 2016 señala que desde 2000 hasta la fecha, un promedio de 109 ejemplares fueron matados y comercializados cada año. La cifra real, sin embargo, debe ser más alta porque un gran número de contrabandos no fueron detectados, alertó. 

En Vietnam, casi 40 por ciento de los tigres contrabandeados proviene de los establecimientos cautivos, cuya cantidad no deja de crecer; una paradoja pues el país sólo autoriza la crianza para la reproducción con propósitos científicos. 

Durante una comparecencia abierta efectuada esta semana en la Corte Internacional de La Haya, la Comisión para la Justicia de especies salvajes declaró que Asia cuenta con más de siete mil criaderos, principalmente en China, Laos, Tailandia y Vietnam, recordó Baltzer. 

Décadas de comunicaciones y acciones alcanzaron diversos éxitos en la lucha contra la caza de tigre, pero no puede eliminar la existencia del principal riesgo, enfatizó y afirmó que poner fin a la cría cautiva puede reducir la presión a las autoridades, ayudándoles a concentrar sus esfuerzos en el enfrentamiento a los cazadores y contrabandistas. 

El mes pasado Laos anunció un plan para cerrar los criaderos, mientras Tailandia comenzó la investigación de los establecimientos en ese país, después de desmantelar un escándalo de 40 ejemplares inmaduros conservados en vasos en un templo. 

Vietnam necesita adoptar acciones similares a las de Laos y Tailandia y tomar la vanguardia en la prohibición de la crianza con propósito comercial en Asia, urgió Van Ngoc Thinh, director de WWF en el país. 

“No hay justificación alguna para la existencia de estos criaderos. Expuestas las evidencias, disponibles los recursos financieros y técnicos, lo que necesitamos es una determinación política”, declaró. 

Por primera vez en un siglo, el número de tigres en la naturaleza aumentó; sin embargo, con sólo tres mil 890 ejemplares, esta especie sigue enfrentando el riesgo de extinción, especialmente porque la caza no muestra señales de disminuir. 

India registró en lo que va de año 76 tigres cazados ilegalmente, un récord en los últimos seis años. 

El gobierno indio presentó una iniciativa para construir una base de datos a nivel regional, con imágenes del vello y pruebas de genes de los tigres, para comparar la identidad de los contrabandados con la de los que viven en la naturaleza y en los criaderos. – VNA