Yakarta​  (VNA)- Extremistas indonesios planeaban detonar una bomba sucia radioactiva como parte de sus ambiciones de destruir a la mayor nación musulmana del mundo, pero sus planes fueron frustrados por las autoridades.

Según anunciaron las fuerzas de seguridad de Indonesia, la trama se frustró cuando la policía allanó casas y arrestó a cinco sospechosos en la ciudad de Bandung, provincia de Java Occidental.

Dos de los detenidos son trabajadores migrantes indonesios deportados de Singapur y el territorio chino de Hong Kong este año por divulgar material islámico radical en las redes sociales, precisó.

Después de las redadas efectuadas la semana pasada, la policía reveló la detección de un plan terrorista para hacer explotar una bomba “química” pero no proporcionó más detalles.

De acuerdo con fuentes que informan bajo condición de anonimato, los terroristas esperaban transformar el torio radioactivo de bajo grado (Th-232) en uranio mortal 233 (U-233).

Indonesia lidia en la actualidad con una afluencia de militantes extremistas deportados de otros países y las consecuencias del asedio liderado por el autodenominado Estado Islámico en la ciudad de Marawi, en el sur de Filipinas, situación que los líderes y analistas regionales temen que ha energizado a los insurgentes radicales en el Sudeste Asiático. – VNA