El consumo interno es un propulsor de la economía vietnamita (Fuente: VNA)
 

Hanoi (VNA) – Sebastian Eckardt, economista del Banco Mundial (BM), analizó la perspectiva de la economía de Vietnam y sugirió soluciones para impulsar el crecimiento en medio de dificultades en los entornos interno y global. 

Después de un año 2015 de fuerte crecimiento, la economía vietnamita mostró señales de ralentización al alcanzar sólo 5,5 por ciento de aumento del Producto Interno Bruto en la primera mitad de 2016, inferior a la previsión anterior del BM, y es por ello que rebajó el pronóstico de la expansión económica anual del país de 6,2 a seis por ciento, explicó Eckardt a la Agencia vietnamita de Noticias. 

Los dos principales factores que provocaron la situación son el estancamiento de la agricultura debido a la sequía y la salinización prolongadas en el Delta del Mekong, y la ralentización de las industrias, a raíz de la caída de los precios y el debilitamiento de la demanda mundial, observó. 

La economía global crece más lentamente, incluidos los mayores socios comerciales de Vietnam como China, Estados Unidos y la Unión Europea, especialmente tras la salida de Gran Bretaña del bloque, el cual representa el 18,9 por ciento del valor de las exportaciones del país indochino, comentó. 

Sin embargo, es de notar que el sector de ventas minoristas obtuvo un crecimiento impresionante, estimado en ocho por ciento, gracias a la gran demanda interna, influida en baja inflación y mejoría de los ingresos, puntualizó. 

El sector de construcción también se benefició por el crecimiento crediticio y el calentamiento del mercado de bienes raíces; no obstante, las mejorías en los dos mencionados ámbitos no fueron suficientes para equilibrar los descensos en la agricultura y la industria, resumió. 

Refiriéndose particularmente a la perspectiva del mercado minorista, el experto vaticinó que a mediano plazo, el sector seguirá en alto crecimiento, y que Vietnam está convirtiéndose en destino atractivo para grandes grupos mundiales, por eso no será nada sorprendente si el país sigue captando grandes inversiones en ese ámbito en el futuro. 

Como en otros países, aparecieron preocupaciones de que la penetración de las empresas extranjeras amenazaría a las compañías pequeñas y medianas de Vietnam, pero si las firmas nacionales pueden diversificar los productos y mejorar su calidad, permanecerán firmes en el mercado, opinó. 

Respecto a la agricultura, el especialista recomendó que sea fundamental incrementar la productividad para impedir la tendencia bajista del sector. 

Los recursos terrestres tienen límites, por eso Vietnam necesita renovar la producción para generar productos de calidad más alta, diversificar las ofertas y construir las cadenas de valor, sugirió. 

Además, el gobierno podrá estimular la creación de “campos de gran escala”, aprovechando la “economía de escala” (en términos de costos, las ventajas que se obtiene gracias a la expansión de la producción), y así los inversores foráneos verán la atracción de la agricultura vietnamita, añadió. 

Sobre las orientaciones para impulsar el ritmo de crecimiento, Eckardt afirmó que el gobierno vietnamita eligió un camino acertado al apostar por la reestructuración de las empresas estatales mediante la aceleración de la conversión de esas compañías en sociedades anónimas. 

Sin embargo, hay que mejorar la calidad de ese proceso, es decir, aumentar la participación privada, así como permitir a los inversores estratégicos ocupar mayor proporción de acciones, sostuvo. 

Otros deberes para el gobierno son perfeccionar el entorno de negocios mediante la simplificación de los procedimientos administrativos y la garantía del acceso de las empresas a los recursos financieros y terrestres, e impulsar la inversión en la construcción de infraestructuras para una integración más profunda en las cadenas de valor globales, agregó. 

Por otro lado, el especialista manifestó su confianza en la perspectiva a mediano plazo de la economía vietnamita, una vez en vigor el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP). 

Ese acuerdo de libre comercio brindará a Vietnam grandes oportunidades en numerosos sectores, sin embargo, el país enfrentará desafíos al tratar de cumplir los principios del TPP sobre el origen de productos, los estándares sobre el empleo, el medioambiente, adquisición pública y reestructuración de empresas estatales. 

“Estoy seguro de que el gobierno vietnamita está consciente claramente de esos retos y dispone de un plan para preparar la economía nacional antes de que entre en vigor el TPP”, concluyó. – VNA