Los científicos vietnamitas se esfuerzan para conservar el ciprés chino (Glyptostrobus pensilis), única especie viviente del género Glyptostrobus, que enfrenta peligro de extinción por su reducida capacidad de germinación.

Foto de ilustración (Fuente: VNA)


La especie se encuentra en el sur de Vietnam, principalmente en las zonas del lago de Ea Ral, el bosque de Trap Ksor y la ciudad municipal de Buon Ho, en la provincia de Dak Lak.

El árbol de tamaño mediano a grande, hasta de 30 metros de altura y con un metro de diámetro de tronco, tiene especial valor económico, científico y medioambiental y está catalogado en el Libro Rojo de Vietnam como uno de los 10 géneros de ciprés en prioridades de conservación.

El Comité Popular de la provincia de Dak Lak aprobó en 2011 un proyecto para conservar esta variedad. En consecuencia, se ha establecido dos unidades de gestión en las reservas de Ea Ral y Trap K´sor, con superficies respectivas de 49 y 61,6 hectáreas.

De acuerdo con las estadísticas del Departamento de Guarda Bosque de Dak Lak, sólo quedan 219 árboles en la reserva de Ea Ral en el distrito de Ea H'leo, mientras que la cantidad de estos macizos en Trap K´sor es 31.

Los ciprés en esas reservas son pequeñas poblaciones con densidades de 40 a 50 plantas sobre mil metros cuadrados, por lo que se obstaculiza su polinización, sus semillas no pueden germinar y la especie se ha degradado.

Según los científicos, durante los últimos 35 años no se registraron regeneración de semillas en plantas joven, sólo unos retoños.

La mayoría de los individuos de esa especie se están envejeciendo, con disminuida capacidad de crecimiento y ralo follaje. Siguen floreciendo pero sin frutos, por lo que esta especie enfrenta al riesgo de desapareción.

El Instituto de Ciencia tecnológica de Agricultura y Silvicultura de Tay Nguyen (Altiplanicie Occidental) realizó desde 2007 el proyecto “Estudio de algunas características biológicas, ecológicas y reproducción de semillas, base para la conservación de las especies de ciprés chinos”.

Los resultados del estudio mostraron que el género se puede cultivar por métodos tales como esqueje, trasplante e injerto.
La planta fue cultivada de manera experimental en 2013 en los distritos de Krong Nang, Ea H'Leo y Krong Pak en tierra firme con regadío y pantanos húmedos. El 90 por ciento de ellos pudieron sobrevivir y crecer.

Se espera que después de tres años, el nuevo árbol pueda alcanzar una altura de siete metros y un diámetro en la base de 25 centímetros.

Además del valor económico, el ciprés chino también tiene un valor especial en la ciencia y el medio ambiente. Si las pruebas tienen éxito, las posturas serán plantadas en muchos ecosistemas diferentes, incluidos lagos, embalses, ríos y cuencas, para proteger los recursos hídricos subterráneos.

Los expertos también recomendaron centrar en la cría de nuevas plantas en vez de luchar contra la naturaleza para proteger los árboles degradados. – VNA