Hanoi (VNA)- La Corte Permanente de Arbitraje (PCA, en inglés), emitió un comunicado de prensa en torno al veredicto emitido sobre el litigio de Filipinas contra China respecto a las disputas en el Mar del Este. 

La Corte Permanente de Arbitraje (PCA). (Foto: BBC)

El dictamen, establecido según el anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982, tiene carácter vinculante legal y terminante según lo estipulado en el artículo 296 de la convención y el 11 del anexo VII. 

Respecto al derecho histórico y la “línea de los nueve puntos”, PCA concluyó que los derechos históricos de China a los recursos en las aguas del Mar del Este se extinguen porque son incompatibles con las zonas económicas exclusivas establecidas en la Convención. 

En el mismo sentido, señaló que a pesar de que los navegantes y pescadores chinos, así como los de otros estados, históricamente han usado las islas en el Mar del Este, no existe ninguna evidencia de que China haya ejercido históricamente el control exclusivo sobre esas aguas o sus recursos. 

Es por eso, concluyó que no hay base legal para las reclamaciones chinas sobre sus derechos históricos a los recursos en las áreas marítimas dentro la llamada "línea de los nueve puntos”. 

Mientras, al abordar el Estatuto sobre las estructuras del Mar del Este, subrayó que ninguna de las islas en el archipiélago Truong Sa (Spratly) es capaz de generar zonas marítimas extendidas. 

Por otro lado, la PCA sostuvo que las islas en Spartly no pueden generar zonas marítimas en conjunto como una unidad. 

Tras constatar que ninguna de las estructuras reivindicadas por China es capaz de generar una zona económica exclusiva (ZEE), subrayó que la Corte puede declarar, sin necesidad de delimitar una frontera, que determinadas zonas marítimas se encuentran dentro de la ZEE de Filipinas porque son sobrepuestas a cualquier posible derecho de China. 

Sobre la legalidad de las acciones de Beijing, la PCA consideró que China violó los derechos soberanos de Filipinas sobre su ZEE por (a) interferir en la pesca y la explotación petrolera de Filipinas, (b) construir islas artificiales y (c) no impedir la pesca de los chinos en la zona. 

El Tribunal también afirmó que los pescadores filipinos (como los chinos) tienen derecho de realizar la pesca tradicional en el arrecife Scarborough y que China interfirió en esas potestades mediante la restricción del acceso. 

Sostuvo además que los buques ejecutivos de Beijing crearon ilegalmente un grave riesgo de colisión cuando obstruyeron físicamente las embarcaciones filipinas. 

Mientras, al referirse al daño al medio marino, la PCA consideró los impactos en el medio ambiente como consecuencia de la construcción de islas artificiales a gran escala de China en siete estructuras en Truong Sa. 

Remarcó que China ha causado daños graves al medio ambiente de los arrecifes de coral y violó su obligación de conservar los ecosistemas frágiles y el hábitat de las especies degradadas, amenazadas o en peligro de extinción. 

Notificó que las autoridades chinas son conscientes de que los pescadores chinos han explotado las tortugas marinas, corales y almejas gigantes en peligro de extinción en una escala sustancial en el Mar de Este (usando métodos que causan graves daños en el entorno de arrecifes de coral) y no cumplieron su obligación de detener ese tipo de actividades. 

Finalmente, la PCA consideró, que la construcción de islas artificiales a gran escala de China durante los últimos tiempos es incompatible con las obligaciones de un Estado parte de UNCLOS en el proceso de resolver los conflictos. 

China causó daño irreparable al medio marino, construyó una gran isla artificial en la ZEE de Filipinas y destruyó evidencias sobre la condición natural de las estructuras en el Mar de Este que formaron parte de las controversias. 

El día 12 de julio, el portavoz de la Cancillería de Vietnam, Le Hai Binh, anunció el saludo de su país al el hecho de que la PCA haya dictaminado sobre la demanda de Filipinas contra China. 

Vietnam reafirma una vez más su postura coherente sobre ese caso como fue mostrado plenamente en la Declaración de la Cancillería vietnamita enviada el día 5 de diciembre de 2014 a la PCA, destacó. 

“Sobre ese espíritu, Vietnam apoya enérgicamente la solución de las disputas en el Mar del Este por medios pacíficos, incluido el proceso diplomático y jurídico, sin uso o amenaza de uso de la fuerza, conforme al derecho internacional, especialmente la UNCLOS, el mantenimiento de la paz y estabilidad en la zona, la seguridad y libertad de navegación marítima y aérea en el Mar del Este, y el respeto al principio del imperio de la ley sobre las zonas marítimas y oceánicas”, dijo. 

Al respecto, Vietnam sigue ratificando su soberanía sobre los archipiélagos de Hoang Sa (Paracel) y Truong Sa (Spratly), las aguas interiores y el mar territorial, los derechos soberanos y jurisdiccionales sobre la zona económica exclusiva y la plataforma continental, los cuales fueron definidos según la UNCLOS, así como todos los derechos e intereses legítimos del país en relación con las estructuras geográficas pertenecientes a Hoang Sa y Truong Sa, remarcó.- VNA