Performances de titiriteros vietnamitas en el Cuarto Festival Internacional de Marionetas efectuado la víspera en la provincia central de Thanh Hoa mostraron a los amigos internacionales imagen de un país rico en cultura y diversificado en arte. 

Un escena en los performances (Fuente: VNA)

Sobresalió entre los espectáculos el denominado “Halos en pasado” de los artistas del Teatro Thang Long. La obra inició con la historia del marionetista extranjero Roberto, quien participó en un programa televisivo expresando su amor al arte vietnamita que le convirtió luego en un titiritero talentoso. 

Intercalando con las memorias de Roberto, las piezas clásicas como Thach Sanh, Tam Cam y Thanh Giong brindaron a los contempladores una visión más amplia sobre la rica cultura milenaria de Vietnam. 

Mediante los performances, los artistas relevaron la necesidad de conservar el valor inestimable del arte y demostraron su gratitud hacia los predecesores quienes les heredaron una base sólida para el desarrollo de la profesión. 

Según el titiritero Xuan Long, esas actuaciones son muy útiles para ayudar a la audiencia vietnamita a entender mejor sobre el mundo de las marionetas y respaldar a los jóvenes artistas en la actualización de las tendencias contemporáneas. 

Por otro lado, el grupo del Teatro de Marionetas Vietnam y la troupe artística Hai Phong presentaron también a los concurrentes otras piezas como “Sun Wukong” y “el Lago de los Cisnes”. 

Como su primera vez en asistir al festival, varios representantes del Reino Unido, Bélgica, Myanmar y Cambodia llevaron a la cita performances muy particulares que destacaron la identidad cultural de cada país. 

Un rasgo distintivo de esta edición es la pretensión de enriquecer la vida espiritual de varias provincias de Vietnam como Nam Dinh, Ninh Binh, Hai Phong, Vinh Phuc y Thanh Hoa, dejando al lado la competencia entre los grupos participantes. 

Vietnam es conocido mundialmente por su único arte de marionetas. Este arte única de la cultura milenaria de Vietnam, cuyo origen está ligado a la vida de cultivadores de arroz en el delta del río Rojo, confirma cada vez más su atracción a los turistas internacionales por sus propios valores inapreciables. –VNA