Buenos Aires, (VNA)- Carlos Argenis Martínez, uno de los guerrilleros venezolanos participantes en la conocida “Operación Van Troi” en Caracas en octubre de 1964, falleció el 21 de febrero a los 73 años de edad.

(Fuente: albaciudad.org)


Martínez, conocido como “el Comandante Ruiz” fue una de las cuatro personas que detuvieron al teniente coronel estadounidense Michael Smolen, agregado aéreo de la embajada de Estados Unidos en Venezuela y agente de inteligencia militar de la CIA en aquel entonces, para reclamar en cambio de la liberación del joven vietnamita Nguyen Van Troi.

Nguyen Van Troi, miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Vietnam, iba a ser fusilado en Sai Gon por planear un atentado contra el Secretario de Defensa estadounidense, Robert McNamara, durante su visita a la nación indochina en medio de la guerra.

Los miembros de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), bajo la dirección del comandante Luis Correa, organizaron un plan para captar a Smolen y luego pedir a cambio la liberación, en el otro lado del mundo, de Nguyen Van Troi.

En la “Operación Van Troi” participaron 12 guerrilleros y Martínez con otros tres compañeros se encargaron de dar la voz de alto y detener a Smolen, al salir de su casa en Colinas de Bello Monte.

Al otro lado del mundo transcurría la guerra de Vietnam, con Estados Unidos apoyando a Vietnam del Sur en una abierta intromisión militar, y el bloque socialista respaldando a Vietnam del Norte, nación liderada por Ho Chi Minh, quien luchaba para que todo su país, que previamente había sido una colonia francesa, se convirtiera en una nación socialista independiente.

Después de cinco meses de torturas, intentos de fuga y violentos castigos corporales, Nguyen Van Troi fue condenado a muerte el 10 de agosto de 1964.

Justo cuando iba a cumplirse la sentencia, el mundo entero conoció de la acción de los comunistas venezolanos, que exigían la liberación de Van Troi, y amenazaban con ajusticiar a Smolen si el joven vietnamita era fusilado.

La amenaza de los venezolanos causó que el Departamento de Estado ordenara a los survietnamitas aplazar por unos días la ejecución de Van Troi.

Sin embargo, el gobierno venezolano fue presionado por Estados Unidos. Gonzalo Barrios, ministro de Relaciones Interiores del gobierno del presidente Raúl Leoni ordenó una fuerte represión contra los guerrilleros.

“Se totalizaron más de 15 mil arrestos, 300 permanecían detenidos para averiguaciones. No menos de 20 militantes de la JCV fueron detenidos y torturados en el Cuartel San Carlos y los sótanos de la Digepol (policía política)”, relató Roso Grimau, miembro del PCV, en su blog.

“Hubo allanamientos, movilización de contingentes de tropas a las montañas de El Bachiller y hacia El Tocuyo. Se ofrecían recompensas de 100 mil bolívares a quien diera información del paradero de Smolen. Hasta se pensó en una toma militar y cierre de la Universidad Central de Venezuela (UCV)”, según Grimau.

Finalmente, las FALN decidieron liberar a Smolen el 12 de octubre de 1964. Estados Unidos, al conocer la liberación, ordena a Vietnam del Sur continuar con el fusilamiento de Van Troi.

Tres días después, el 15 de octubre a las 9:45 am, ante la presencia de periodistas y camarógrafos internacionales, el joven vietnamita es fusilado. “¡Viva Vietnam! ¡Larga vida a Ho Chi Minh!”, fueron sus últimas palabras, amarrado a un poste, ante el pelotón de fusilamiento survietnamita.

La acción de los venezolanos es muy recordada en Vietnam y estudiada por sus niños como parte de su historia y ejemplo de la solidaridad de los pueblos del mundo ante una lucha asimétrica y desigual como la que ellos vivieron.-VNA