Anclan embarcaciones chinas en el arrecife Chu Thap (Fierry Cross) de Vietnam (Fuente: AFP/VNA)
 

Tokio (VNA) – El veredicto de la Corte Permanente de Arbitraje (PCA) de La Haya sobre la demanda de Filipinas contra China en relación con la disputa territorial en el Mar del Este tiene un significado histórico, opinó aquí un experto japonés. 

Kurihara Hirohide, experto en relaciones Vietnam – China, del Instituto de idiomas y culturas de Asia – África de la Universidad de Lenguas extranjeras de Tokio, dijo a corresponsales de la Agencia vietnamita de Noticias, que el fallo concuerda con las leyes internacionales y se basa en estudios minuciosos sobre la historia y la situación actual en el Mar del Este. 

La reclamación por China de soberanía sobre la mayoría del Mar del Este es inaceptable, afirmó el especialista. 

China utiliza con frecuencia los términos “países concernientes” y “países no concernientes” para impedir a las naciones que Beijing llama “ajenas a la región”, como Japón y Estados Unidos, intervenir en el asunto del Mar del Este, señaló. 

Sin embargo, esa zona es vital para el transporte marítimo mundial, por eso el hecho de que el primer ministro japonés, Shinzo Abe, planteó ese asunto en la reciente Cumbre Asia – Europa en Ulán Bator, es justo y necesario, afirmó. 

Dada la conclusión de PCA de que ninguna estructura reclamada por China es capaz de crear su propia zona económica exclusiva, y teniendo en cuenta los principios de la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar (UNCLOS) de 1982, la construcción por Bejing de islas artificiales en el Mar del Este es inválida. 

Todas esas estructuras artificiales no son reconocidas y no pueden cambiar el status quo de esa área marítima, remarcó. 

China dijo que el Mar del Este ha sido suyo desde hace dos mil años y su soberanía sobre esa zona tiene una larga historia, pero sus acciones contravienen sus palabras: la construcción de islas artificiales contrasta con la proclamación por Beijing de los llamados “derechos históricos” y evidencia que China sólo inició sus actividades en esa área hace algunas décadas y busca, en la actualidad, imponer sus reclamaciones en el Mar del Este, señaló. 

El hecho de que Beijing no acepta ni reconoce el fallo de PCA muestra la ignorancia a las leyes internacionales, lo que perjudicará el prestigio de China en la arena internacional, comentó. 

Según el veredicto pronunciado el 12 pasado por PCA en relación con la disputa territorial que mantienen desde hace tres años China y Filipinas, Beijing no tiene pruebas históricas sobre el Mar del Este ni base legal para sus reclamaciones sobre los recursos en las áreas marítimas dentro de la llamada “línea de los nueve puntos”. 

Esa línea de demarcación territorial de China contradice los términos de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982, declaró el tribunal y afirmó que China dejó daños duraderos a los ecosistemas de arrecifes de coral en el archipiélago de Truong Sa (Spratly). 

A pesar de las protestas de la comunidad internacional, Beijing reclamó el poder sobre un 80 por ciento de las aguas en el Mar del Este con la delimitación llamada “línea de los nueve puntos”. 

Tras el anuncio del veredicto en La Haya, Vietnam saludó el hecho de que el tribunal haya dictaminado sobre la demanda de Filipinas contra China. 

En un comunicado de prensa, el portavoz de la cancillería vietnamita, Le Hai Binh, reafirmó una vez más la postura coherente de Hanoi sobre ese caso, como fue mostrada plenamente en la Declaración de la Cancillería vietnamita del día 5 de diciembre de 2014 enviada a la PCA. 

“Sobre ese espíritu, Vietnam apoya enérgicamente la solución de las disputas en el Mar del Este por medios pacíficos, incluido el proceso diplomático y jurídico, sin uso o amenaza de uso de la fuerza, conforme al derecho internacional, especialmente la UNCLOS, el mantenimiento de la paz y estabilidad en la zona, la seguridad y libertad de navegación marítima y aérea en el Mar del Este, y el respeto al principio del imperio de la ley sobre las zonas marítimas y oceánicas”, dijo el vocero. 

Al respecto, Vietnam sigue ratificando su soberanía sobre los archipiélagos de Hoang Sa (Paracel) y Truong Sa (Spratly), las aguas interiores y el mar territorial, los derechos soberanos y jurisdiccionales sobre la zona económica exclusiva y la plataforma continental, los cuales fueron definidos según la UNCLOS, así como todos los derechos e intereses legítimos del país en relación con las estructuras geográficas pertenecientes a Hoang Sa y Truong Sa, remarcó. – VNA