Manila  (VNA) – El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, dejó sin efecto la orden de tregua de fuego unilateral con el grupo insurgente Nuevo Ejército del Pueblo (NEP) y pidió a las fuerzas de seguridad redoblar la vigilancia. 

Rodrigo Duterte en un acto de la policía de Davao, en la isla sureña de Midanao (Fuente; AFP/VNA)

En una declaración publicada ayer, Duterte anunció la anulación del alto el fuego, dado a conocer el 25 pasado. 

La decisión fue adoptada después de que el NEP no respondió a la tregua unilateral del gobierno al vencer el plazo a las 17:00 (hora local) del día 30 pasado. 

El presidente estableció ese plazo para el NEP luego de manifestar su indignación por un ataque realizado por tiradores de ese grupo contra milicias populares en Davao del Norte el 27 de este mes, cobrando la vida de un miliciano e hiriendo a otros cuatro. Duterte exigió al NEP explicar sobre el asalto. 

El grupo insurgente ha realizado la lucha contra el gobierno en más de cuatro décadas, con operaciones principalmente en el Este y el Sur de Filipinas. Los conflictos entre las dos partes causaron la muerte de más de 40 mil personas y afectaron negativamente al crecimiento de zonas rurales ricas en recursos naturales. 

Según estimaciones del ejército filipino, el NEP cuenta con menos de cuatro mil tiradores. – VNA