Foto de ilustración (Fuente: VNA)
Manila (VNA) - El gobierno filipino expresó su decepción después de que los rebeldes del “Nuevo Ejército Popular” (NPA, por sus siglas en inglés)  decidieron poner fin a su cese el fuego para el 10 de febrero.

El NPA anunció el miércoles que decidió poner fin a la tregua, debido a que el presidente filipino, Rodrigo Duterte, no cumplió con su promesa de liberar a unos 200 presos políticos.

Además, el grupo también acusó a los militares filipinos de aprovecharse de la situación de tregua para invadir áreas controladas por los rebeldes.

El gobierno filipino está consternado con el anuncio pero respeta su decisión, anunció el asesor del presidente, Jesús Dureza, en un comunicado.

La cancelación se produjo justo después de algunos avances logrados en la tercera ronda de conversaciones de paz en Roma, donde los grupos de negociación de ambos lados acordaron discutir un cese al fuego bilateral en los Países Bajos a finales de este mes.

Mientras tanto, el secretario de Defensa de ese país, Delfin Lorenzana, dijo que el gobierno continuará haciendo cumplir el alto el fuego.

Los rebeldes declararon un alto el fuego en agosto del año pasado con el fin de allanar el camino para el resurgimiento de las estancadas conversaciones de paz con el gobierno. VNA

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