El presidente filipino, Rodrigo Duterte(Fuente: EPA/VNA)
Manila (VNA) – Las tropas filipinas eliminaron a un pistolero y arrestaron a unos de los líderes del Nuevo Ejército Popular (NPA, por sus siglas en inglés) después de que el presidente, Rodrigo Duterte, cancelara las conversaciones de paz con este grupo rebelde.

El capturado es Ariel Arbitrario, uno de los liberados en 2016 cuando el gobierno filipino y esta fuerza insurgente reanudaron sus negociaciones de paz.

El asesor del NPA, Luis Jalandoni, acusó a los militares de violar el alto el fuego con el despliegue de tropas en unas 500 aldeas, ocupando lugares claves y continuando las operaciones de vigilancia.

El grupo está listo para reanudar las conversaciones de paz, que se celebrarán del 22 al 25 de este mes en Europa, con Noruega como mediador, para discutir sobre un posible cese del fuego, agregó.

El 3 de febrero, el presidente de Filipinas decidió anular el alto el fuego con el NPA y el ejército filipino también prometió no tener piedad con el grupo rebelde.

Con anterioridad, el NPA declaró el cese de hostilidades con el gobierno de manera unilateral, pero mató a seis militares y secuestró a otros dos en enfrentamientos recientes.

En ese sentido, denunció el incumplimiento de la parte gubernamental de la amnistía de unos 400 prisioneros políticos y acusó a las fuerzas militares de aprovechar el alto el fuego para invadir los territorios bajo su control.

En agosto de 2016, el NPA declaró el cese el fuego para reactivar los diálogos de paz con el gobierno, que entró en vigor a finales de ese mes y concluirá el próximo 10 de febrero.

El enfrentamiento entre el ejército filipino y el NPA dejó unos 30 mil muertos desde 1960 y se estima que el NPA cuenta hoy día con alrededor de cuatro mil miembros. – VNA

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