Hanoi (VNA) - La contaminación acústica en las grandes ciudades y zonas urbanas de Vietnam se ha vuelto más grave, afectando la calidad de vida de los residentes, pero el castigo a los contaminadores permanece inefectivo.

Congestión de tránsito en Hanoi. (Foto: VNA)

La contaminación acústica proviene principalmente del tráfico, fábricas y sitios de construcción. Con el aumento en el número de vehículos motorizados, la congestión del tráfico en las grandes ciudades se ha vuelto más severa y junto con el mal hábito de usar bocina de los conductores sólo se empeora el problema.

La música fuerte en bares, restaurantes y tiendas también es perjudicial. Los propietarios suelen poner la música promocional a un alto nivel de decibelios (dBA).

Según la norma nacional emitida en 2010, el nivel de ruido límite para áreas especiales como hospitales y escuelas es 55dBA y 45dBA para horarios de las 18:00 a 21:00 horas y de las 21:00 a 6:00 horas, respectivamente. Las cifras para las áreas residenciales son 70dBA y 55dBA, respectivamente.

Pero Ciudad Ho Chi Minh informó en abril de 2016 que el 97,08 por ciento del ruido en 12 puntos de tráfico superó la norma nacional. La cifra en 2015 fue el 90,27 por ciento.

En Hanoi, el Instituto de Ciencias Ambientales e Ingeniería midió el nivel de ruido en algunas calles clave en diferentes distritos en 2015, y encontró también que el nivel de ruido excedía los límites permisibles, alcanzando entre 74 a 107dBA.

Según expertos y médicos, las personas que viven o trabajan cerca de lugares ruidosos son susceptibles a enfermedades neurológicas, dolores de cabeza, concentración difícil y niveles de ansiedad más altos.

La doctora Nguyen Thi Ngat del Hospital Bạch Mai de Hanoi informó que normalmente las personas pueden oír en el rango de 0 a 125 decibeles. Sin embargo, si sus oídos están expuestos a un sonido continuo de 105 decibeles, sufrirán de dolor de oído.

Bajo las regulaciones actuales, los que provoquen ruido que exceda los niveles permitidos serán sancionados hasta siete mil dólares para individuos y 14 mil dólares para organizaciones. Los culpables también están obligados a suspender las operaciones de tres meses a un año, dependiendo de los niveles de sus infracciones.

Sin embargo, la aplicación de esta ley es difícil porque es más complicado atrapar a los contaminadores del ruido en comparación con los de las aguas residuales y basureros, según el subdirector de la Administración Ambiental de Vietnam, Hoang Duong Tung.

Los inspectores del Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente controlan y supervisan regularmente los niveles de ruido en los negocios y sitios de producción, pero sólo emiten advertencias a los infractores.

La medida más importante para hacer frente al problema es aumentar la conciencia pública sobre el impacto de causar demasiado ruido, dijo. –VNA

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