La calidad de la educación académica y profesional en Hanoi, la capital de Vietnam, experimentó radicales mejorías en los últimos años.

La escuela de bachillerato Chu Van An, Hanoi (Fuente: VNA)

Actualmente en la megalópolis hay cerca de cuatro mil escuelas, entre ellas dos mil 300 de bachillerato, 692 de la enseñanza secundaria y 927 jardines de infancia.

De este monto, 514 centros fueron reconocidos con el estándar nacional, incluidas 300 escuelas secundarias y de bachillerato.

Pham Huu Hoan, alto funcionario del Servicio capitalino de Educación y Formación (SEF), reveló que los concursos para elegir mejores docentes aportaron a renovar la calidad de la metodología de enseñanza y estudio.

Desde 2008 hasta la fecha, decenas de miles de maestros participaron en los cursos de capacitación centrados en técnicas innovadoras en la transmisión de conocimientos, la aplicación de instrumentos y dispositivos de enseñanza, así como en la evaluación de estudiantes, especificó Huu Hoan.

La buena enseñanza se debe ofrecer desde los primeros años de la vida. Hanoi finalizó – con dos años de antelación respecto al plan nacional – la generalización de la educación preescolar a niños de hasta cinco años de edad.

El 28,2 por ciento de las escuelas maternales, es decir, 214 del total de 927, alcanzó el estándar nacional; y Hanoi cumplió los criterios sobre la calidad de infraestructura, el contingente de enseñantes y la asistencia a los infantes.

Pham Thi Hong Nga, subdirectora del SEF, afirmó que la implementación rigurosa y sincrónica de las políticas generó cambios integrales en los centros preescolares.

La tasa de desnutrición fue reducida, la brecha entre las regiones disminuyó, mientras ascendieron las inversiones para las escuelas y se expandieron la participación social y la cooperación internacional en la educación preescolar, anotó.

Tanto la transmisión de conocimientos como el perfeccionamiento de la personalidad recibieron especial atención de Hanoi.

El sector educativo presentó en 2011 una colección de documentos sobre la buena conducta para estudiantes con edad comprendida de entre seis y 18 años y su introducción en las escuelas fue aplaudida por los docentes y padres.

Además, la orientación profesional y la educación sobre la moralidad, las leyes y la civilización urbana se divulgaron de manera creativa a los escolares mediante actividades prácticas.

Al lado de la enseñanza académica, la formación permanente fue intensificada, con el propósito de construir una sociedad que estudie para adquirir conocimientos útiles para el trabajo que desee, así satisfaciendo la demanda del mercado laboral.

La rama de educación continua en Hanoi fue la primera del país en incluir la enseñanza general en su currículo.

En los centros capitalinos de educación por extensión casi 18 mil personas están matriculadas en los cursos complementarios al programa secundario abiertos, 53 mil 700 participaron en las clases de formación profesional.

En 2012 al competir por primera vez en la Feria Internacional de Ciencias e Ingeniería de Intel (Intel ISEF) en Estados Unidos, los estudiantes hanoyenses ganaron el máximo galardón global en la categoría Técnica eléctrica e ingeniera.

En el curso académico 2013 – 2014 todos los seis escolares participantes en la Olimpiada Internacional de Ciencia Juvenil conquistaron altos premios, de ellos un oro y cinco platas.

Además, la educación es para todos, por ello abren sus puertas los centros de informática, idiomas extranjeros y cultura ofreciendo la oportunidad de estudiar a casi 13 mil personas en todas las edades. – VNA