Yakarta, (VNA)- Los padres indonesios son aconsejados a consultar a sus médicos y consideran la re-inoculación para sus hijos, en medio de un escándalo de vacuna a gran escala en este archipiélago.

Foto de ilustración (Fuente: VNA)
  

La policía desmanteló la semana pasada una organización criminal sospechosa de haber vendido falsas vacunas desde hace 10 años a clínicas en el ámbito nacional.

Dieciséis sujetos fueron detenidos por sus presuntos vínculos con la distribución de diversos tipos de vacunas falsas, incluidas las de prevención contra sarampión, parálisis, tétano, hepatitis B y tratamiento de mordida de serpientes venenosas.

El Ministerio indonesio de Salud coordina con la policía en la recolección de datos con el fin de determinar la escala del escándalo y aplicar medidas necesarias.

Hasta la fecha, la agencia nacional de control de medicamentos y alimentos confiscó vacunas en unas 30 clínicas del país.

Según la investigación de la policía, las vacunas falsas se comercializaron en el mercado durante los últimos 13 años, lo que aumenta la preocupación sobre la salud de niños y bebes, quienes posiblemente habrían recibido esos placebos.

El escándalo salió a la luz después de que una gran compañía farmacéutica de Indonesia alertó a las autoridades que varios de sus productos fueron falsificados.

El caso causó inquietud entre la población y el presidente Joko Widodo demandó máxima sanción para este “extraordinario crimen”. – VNA