Los defensores de Tran To Nga, demandante del juicio contra 26 proveedores estadounidenses de la dioxina utilizada por el ejército yanqui en Vietnam, seguirán luchando por la justicia pese a los obstáculos causados por estas empresas.

Amélie Lefèbvre y Bertrand Repolt en conversaciones con la VNA al cierre de la reciente reunión (Fuente: VNA)

Tran To Nga, francesa de origen vietnamita y ex corresponsal de guerra, entregó en mayo de 2014 a la corte la ciudad francesa de Évry una demanda de 31 páginas para solicitar el juicio contra 35 empresas productoras estadounidenses de la dioxina rociada en el país indochino durante la pasada conflagración.

El 15 pasado los abogados Amélie Lefèbvre y Bertrand Repolt de la agencia Bourdon & Forestier sostuvieron una reunión con los magistrados de Évry y representantes jurídicos de esas 26 compañías para resolver el asunto de la llamada “validez de los documentos”, producido en el anterior encuentro efectuado el 18 de junio.

En esa jornada, los proveedores estadounidenses alegaron que los documentos anexados por la parte demandante a la querella “carecen de evidencias persuasivas” para servir como base para que se emprenda el juicio.

Se trata, de hecho, un truco con intención de retrasar el proceso legal, socavando la voluntad de los abogados y Tran To Nga, especialmente en el contexto de que la salud de la clienta ha empeorado con enfermedades cuyas causas aún no identificadas, lo que le obligó a hospitalizarse sucesivas veces.

En conversaciones con la Agencia vietnamita de Noticias (VNA) al cierre de la reciente reunión, Amélie Lefèbvre y Bertrand Repolt reveló que las empresas estadounidenses demandaron, de otra vez, a To Nga a entregar evidencias de que trabajó en áreas contaminadas por la dioxina, tales como contrato laboral, recibo de remuneración o documentos que muestren el vínculo entre el tóxico y las enfermedades que padece.

De acuerdo con Repolt, estas reclamaciones son irracionales e infundadas, ya que sólo tuvieron lugar las reuniones de trabajo procedimentales.

Siempre y cuando la corte abra las sesiones oficiales la parte demandante comparecerá los argumentos científicos sobre los efectos de dioxina en la salud de To Nga, explicó añadiendo que es imposible presentar el recibo de sueldo de personas que trabajaban durante la guerra hace 40 – 50 años.

Respecto al hecho de que algunas empresas cuestionaron la exactitud de los documentos traducidos, Amélie Lefèbvre declaró que esa duda es impertinente, pues algunos errores en centenares, incluso miles, de páginas son inevitables, pero eso no hace el expediente total “incomprensible”.

Según lo planeado, To Nga tendrá que realizar nuevas pruebas médicas en un centro elegido por la corte.

Durante la reciente sesión de trabajo, el juez declaró que anunciará la fecha límite para que las empresas estadounidenses respondan a la conclusión de los abogados demandantes y que las partes concernientes se reunirán el 3 de diciembre próximo para concretizar la agenda de los debates.

Con anterioridad, los abogados de Bourdon & Forestier participaron en la caminata por víctimas del Agente Naranja efectuada el 2 de agosto en Ciudad Ho Chi Minh.

Refiriéndose a esta actividad, Lefèbvre y Repolt dijeron a la VNA que lo que experimentaron por sus propios ojos en Vietnam servirá como evidencias innegables de los efectos causados por la dioxina en la salud.

Encuentros con las víctimas también vigorizan su voluntad de reivindicar la justicia para millones de personas tratadas injustamente por los culpables, entre ellas Tran To Nga. – VNA