La comisionaria comercial de UE, Cecilia Malmström (traje rojo) y ministros de Economía de ASEAN durante un encuentro en Manila el 10 pasado (Fuente: VNA)
 
Hanoi, (VNA) – El 2017 marca 50 años de la fundación y desarrollo de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), con logros notables que le vale al bloque el reconocimiento de la comunidad internacional como una de las organizaciones multilaterales más exitosas.  

En este sentido, el periódico indonesio “Jakarta Globe” publicó recientemente un artículo del autor Justin Wood titulado “ASEAN a los 50 años: La juventud, la tecnología y el crecimiento”, que es también el tema de la reunión de alto nivel anual del Foro Económico del bloque, prevista para mayo próximo en Phnom Penh, Camboya.  

El evento constituirá una ocasión para que los países miembros intercambien visiones sobre el futuro de la agrupación, afirmó el autor.  

De acuerdo con la publicación, el crecimiento económico contribuyó importantemente al aumento de los ingresos y la prosperidad de cada nación integrante.

En los últimos tiempos, la ASEAN registró un crecimiento promedio anual de cinco por ciento, lo que le convirtió a inicios de 2016 en la séptima mayor economía del mundo, y en 2017, la sexta. Se prevé que para 2020, el bloque sudesteasiático llegue a ser la quinta mayor economía global.  

Sin embargo –señala el artículo– la ASEAN puede acelerar el ritmo de desarrollo a siete por ciento, lo cual resultará en una gran diferencia.

Con un nivel de crecimiento anual de cinco por ciento, los ingresos de la ASEAN se duplicarán en cada 15 años, mientras que con siete por ciento, ese plazo se reducirá a 10 años, explica y afirma que para alcanzar un mayor ritmo de aumento, la agrupación deberá prestar más atención a asuntos individuales de cada nación, tales como la calidad de las infraestructuras y la educación.  

Hay que tener en cuenta que entre las condiciones a favor de la aceleración del desarrollo en la región, destaca la proclamación a fines de 2015 de la Comunidad Económica de la ASEAN, la cual se convertirá prontamente en un mercado común con infraestructuras de producción integradas, subraya.  

Por otro lado, el bloque debe garantizar la calidad del crecimiento, dada la tendencia alcista de la desigualdad en numerosos países miembros, acota.

Además, con una población total de 630 millones de personas, en su mayoría en edad laboral, la región posee una fuerte demanda de consumo y genera una gran atracción para los inversores, quienes aspiran a aprovechar esa abundante mano de obra, analiza.  

No obstante, se estima que desde 2025, la estructura demográfica en casi todas las naciones de la ASEAN se envejecerá, y por eso los gobiernos deberán adoptar nuevas políticas, especialmente en materia de medio ambiente, pago de pensiones y atención de salud, para enfrentar el envejecimiento de la población, recomienda.  

Según Justin Wood, la agrupación fue fundada en 1967, sólo dos años antes de la aparición del Internet, es decir, el crecimiento impresionante de la ASEAN coincidió con la tercera revolución industrial, creada por la popularización del computador y la informática.  

A sus 50 años, la ASEAN se encuentra en la entrada de la cuarta revolución industrial, que es impulsada por la inteligencia artificial, la robótica, el Internet móvil y los grandes avances en la genética, la ciencia de materiales y la super-automatización de bajo costo, enfatizó el autor.  

El mercado del Internet de la ASEAN registró el mayor ritmo de crecimiento en el mundo, mientras un reciente estudio de Google y Temasek calcula que el número de usuarios en la región aumenta en 124 mil personas cada día y seguirá incrementándose a esa velocidad en los próximos cinco años, señaló.

La cuarta revolución industrial podrá impulsar el desarrollo financiero y el acceso a la atención médica asequible y nuevos modelos educativos, así como crear nuevas empresas y servicios, aseguró.

Sin embargo, los países miembros necesitarán equipar a sus habitantes con habilidades para aprovechar la informática y los avances científico-tecnológicos, con el fin de dominar las tecnologías de punta, sugirió.  

Al mismo tiempo, los gobiernos podrán construir un entorno favorable para la conectividad, en servicio del desarrollo de la revolución industrial, propuso. – VNA