Kuala Lumpur, (VNA) – Las autoridades sanitarias de Malasia se preocupan por el creciente número de niños de la comunidad musulmana que se han convertido en víctimas de enfermedades contagiosas, debido al rechazo de sus padres a programas de inmunización por temor de violar reglas religiosas. 

Foto de ilustración (Fuente: VNA)

La muerte de cinco adolescentes por difteria en junio pasado, una enfermedad que se puede prevenir con vacunas, provocó una protesta entre los médicos, quienes exhortaron a las autoridades religiosas a emitir un decreto para obligar a las familias musulmanas a vacunar a sus niños. 

Al expresar su preocupación ante la prensa nacional, el ministro malasio de Salud, S. Subramaniam, enfatizó que de no ser controlada, dicha situación podrá causar graves consecuencias. 

El aumento doble de la cantidad de familias que se negaron a recibir las vacunas en 2015, comparada con tres años antes, para llegar a mil 541 casos, refleja el crecimiento de las epidemias posibles de ser neutralizadas por las vacunas, explicó el titular. 

Al igual que los movimientos anti-vacunación en otros lugares, muchos malasios rechazan las vacunas también por el temor de sus posibles efectos secundarios, añadió. 

Existen numerosas informaciones erróneas en la comunidad musulmana, que ocupa el 61 por ciento de la población nacional, de que las vacunas contienen componentes prohibidos por las leyes islámicas, resaltó Musa Mohamad Nordin, pediatra y miembro de la Asociación Médica de la Federación Islámica de Malasia. –VNA