Naypyidaw (VNA)- Los insurgentes rohingyas declararon un alto el fuego unilateral de un mes con el fin de facilitar la llegada de asistencias al estado de Rakhine, en el noroeste de Myanmar.
Combatientes myanmenos en Rakhine (Fuente: VNA)

El Ejército de Salvación Rohingya de Arakan (ARSA) lanzó el mes pasado ataques contra puestos de policía y una base militar, lo que provocó represalias por parte del ejército de Myanmar.

La violencia llevó a más de 290 mil refugiados de la perseguida comunidad musulmana rohingya a huir a Bangladesh en las últimas dos semanas, según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Myanmar no reconoce a los rohingyas como una de las etnias minoritarias y los llama bengalíes, o sea, migrantes ilegales procedentes del vecino Bangladesh, a pesar de que residen en Myanmar desde mucho tiempo.

En los últimos tiempos muchos rohingyas huyeron a las naciones vecinas después de que el ejército myanmeno realizara operaciones contra los insurgentes, que según acusaciones del gobierno, son miembros de la Organización de Solidaridad Rohingya, un grupo armado que opera desde 1980.-VNA