NayPwiTaw, (VNA)-  Las autoridades de Myanmar pidieron a todos los grupos étnicos que cooperen con el gobierno para restablecer la paz y la estabilidad en Rakhine después de que al menos 110 personas fallecieran en enfrentamientos en este Estado en el noroeste del país desde el 25 de agosto.

Foto de ilustración (Fuente: VNA)


En declaraciones a la prensa, el asesor de seguridad nacional, U Thaung Tun, informó que el gobierno tiene todo el derecho de defenderse y que la fuerza se utilizará con moderación para evitar bajas civiles.

Advirtió que el actual ataque terrorista en la zona fue significativamente diferente en comparación con los enfrentamientos violentos anteriores.

Reiteró que Myanmar está comprometida con la lucha contra el terrorismo.

Mientras, el ministro del Interior de Myanmar, teniente general Kyaw Swe, valoró que los extremistas están tratando de establecer un territorio islámico en las áreas de Mangtaw y Buthidaung.

Según otra fuente militar, si la situación empeora, el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional convocará a una reunión de emergencia para buscar medidas de respuesta.

Reveló que los insurgentes han quemado más de dos mil 300 casas durante los ataques.

[Myanmar se compromete a cumplir recomendaciones de Comisión Asesora sobre Rakhine]

Los extremistas lanzaron ataques en la madrugada del 25 de agosto contra 30 puestos policiales del municipio de Maungdaw, cerca de la frontera con Bangladesh.

Cinco policías y siete insurgentes murieron en el enfrentamiento desencadenado tras el ataque, que fue reivindicado por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakan (ARSA), y al que se atribuye otra acción similar ocurrida el pasado 9 de octubre, la cual cobró la vida de nueve policías.

El asalto tuvo lugar un día después de que una comisión liderada por el exsecretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan presentara al gobierno myanmeno un informe con recomendaciones para poner fin a la violencia sectaria en Rakhine y promover el desarrollo de la región. – VNA