Naypyidaw  (VNA)- El gobierno de Myanmar solicitó la asistencia y respaldo de la comunidad internacional a sus esfuerzos por la paz, estabilidad y desarrollo en el conflictivo estado de Rakhine, en el oeste del país.
Refugiados de Rohingya en Ukhiya, Bangladesh (Fuente: VNA)

En un comunicado sobre la actual situación en Rakhine, la cancillería de Myanmar criticó los ataques terroristas realizados por el Ejército de Salvación Rohingya de Arakan (ARSA) y los calificó como acciones de sabotaje que arruinan los esfuerzos gubernamentales en la búsqueda de una solución sustentable.

Afirmó que pidió a las fuerzas de seguridad que cumplan cabalmente con las normas de conducta en las operaciones, mantengan la calma y desplieguen completamente las medidas para evitar daños y pérdidas innecesarias, especialmente en la población civil.

Advirtió que acciones que infringen los derechos humanos y afecten la estabilidad y la armonía serán castigadas severamente.

En cuanto a las actividades humanitarias, informó que el gobierno de Myanmar, en colaboración con la Cruz Roja, proporcionará asistencias a todas las víctimas de la crisis, prescindiendo de su etnia o religión.

Myanmar saluda los programas de ayudar de los países miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y de la comunidad internacional, expresó.

El pasado 25 de agosto, grupos de extremistas lanzaron ataques contra 30 puestos policiales del municipio de Maungdaw, cerca de la frontera con Bangladesh.

Cinco policías y siete insurgentes murieron en el enfrentamiento desencadenado tras el ataque, que fue reivindicado por el ARSA, y al que se atribuye otra acción similar ocurrida el 9 de octubre de 2016, la cual cobró la vida de nueve policías.

El asalto tuvo lugar un día después de que una comisión liderada por el exsecretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan presentara al gobierno myanmeno un informe con recomendaciones para poner fin a la violencia sectaria en Rakhine y promover el desarrollo de la región.

La violencia llevó a más de 290 mil rohingyas a huir a Bangladesh en las últimas dos semanas, según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Myanmar no reconoce a los rohingyas como una de las etnias minoritarias y los llama bengalíes, o sea, migrantes ilegales procedentes del vecino Bangladesh, a pesar de que residen en Myanmar desde mucho tiempo.

 En los últimos tiempos muchos rohingyas huyeron a las naciones vecinas después de que el ejército myanmeno realizara operaciones contra los insurgentes, que según acusaciones del gobierno, son miembros de la Organización de Solidaridad Rohingya, un grupo armado que opera desde 1980.-VNA