Beijing  (VNA) – Apoyamos el proceso de arbitraje y tenemos confianza de que los países tienen el derecho a solicitar resoluciones internacionales, declaró el ministro de Defensa de Nueva Zelanda, Gerry Brownlee, al abordar el tema del Mar del Este.

Foto de ilustración (Fuente: VNA/ AFP)


Durante su intervención en el VII Foro de Defensa de Xiangshan, inaugurado este martes en Beijing, el titular neozelandés expresó que como una pequeña nación oceánica, el derecho internacional, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del Mar (UNCLOS) de 1982, es importante para Nueva Zelanda.

Estamos en contra de acciones que atentan contra la paz y erosionan la confianza, y nos gustaría ver a todas las partes participar activamente en la aplicación de medidas para reducir esas tensiones, subrayó.

Brownlee se enfocó en la construcción ilegal de islas artificiales y la militarización de China de zonas en disputas en el Mar del Este y señaló que estas acciones son causas particulares del aumento de tensiones allí.

Esta no es la primera vez que Nueva Zelanda levanta su voz sobre la cuestión del Mar del Este. En febrero, urgió a China actuar con moderación después del supuesto despliegue por Beijing de un sistema de misiles avanzados en una de las islas en estas aguas. En respuesta, China opinó que la propuesta neozelandesa era “poco constructiva”.

Más de 60 delegaciones y 400 políticos y expertos participaron en el VII Foro de Defensa de Xiangshan, organizado por las asociaciones de Ciencias Militares y de Estrategia Internacional de China en Beijing.

China reclama la soberanía sobre casi todo el Mar del Este, una de las vías marítimas más importante del mundo. Anualmente, más de 60 mil buques con mercancías valoradas en más de cinco billones de dólares, lo que equivale a casi un tercio del comercio mundial, pasan por esas aguas.

La Corte Permanente de Arbitraje (PCA) de La Haya, Holanda, emitió en julio pasado un veredicto que invalidó las reclamaciones irracionales de China sobre “derechos históricos” en las áreas marítimas dentro de una llamada “línea de los nueve puntos”.

Según el dictamen de PCA, China no sólo violó los derechos de Filipinas sino también causó daños duraderos e irrecuperables a los ecosistemas en el Mar del Este mediante sus actividades de construcción allí.

Esa decisión enfureció Beijing, que rechazó la autoridad del tribunal. – VNA