Manila (VNA)- Rodrigo Duterte, el vencedor en las recientes elecciones generales de Filipinas, jurará mañana en calidad de su nueva función para convertirse en el 46 presidente filipino.

Rodrigo Duterte, el vencedor en las recientes elecciones generales de Filipinas, en una rueda de prensa en ciudad de Davao (Fuente: AFP/VNA)


Ciudadanos filipinos esperan que el nuevo mandatario cumpla con los compromisos emitidos durante su carrera presidencial, incluida la aplicación de medidas drásticas y eficaces para resolver la desigualdad, la alta tasa de crímenes, el débil sistema de leyes, la corrupción y las limitaciones de la infraestructura, entre otras cuestiones candentes.

Sin embargo, expertos valoraron que para cumplirlos, Duterte y su gobierno enfrentarán grandes desafíos, uno de ellos proviene de la escasez de experiencias del propio presidente en la administración estatal tanto en la economía como en política exterior.

Las políticas de Duterte y sus características personales podrán afrontar críticas de la clase media y de la élite, por lo que es difícil buscar el gran consenso nacional en el tiempo venidero, mientras seguirán con desafíos duros en la lucha contra la desigualdad social y la delincuencia, pronosticaron.

En cuanto a la cuestión del Mar del Este, el recién elegido por el pueblo filipino deberá balancear entre las relaciones de su país con China y Estados Unidos, teniendo en cuenta el próximo veredicto de la Corte Permanente de Arbitraje en La Haya respecto a la disputa entre Beijing y Manila.

A la opinión pública también le interesa saber cómo actuará Duterte para promover la unidad de la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (ASEAN), ya que Filipinas asumirá la presidencia rotativa de esta agrupación el año que viene. – VNA