Plegaria por lluvias de los Cham (Fuente: VNA)

Hanoi (VNA) – El grupo minoritario Cham en Vietnam preserva numerosos ritos culturales tradicionales, entre ellos el festival de oración por lluvias para buenas cosechas.

Esta comunidad cuenta actualmente con alrededor de 130 mil personas, quienes viven principalmente en las provincias centrales de Ninh Thuan, Binh Thuan, Binh Dinh y Phu Yen, y sureñas de An Giang, Dong Nai y Tay Ninh, además de Ciudad Ho Chi Minh.

Dependiente del cultivo de arroz, la etnia Cham mantiene esta tradición como saludo a la nueva cosecha, homenaje al dios tutelar y plegaria por favorables condiciones de clima.

Recientemente, el antiguo rito fue reeditado en la Aldea de Cultura – Turismo de las Nacionalidades de Vietnam. Originada por las prolongadas sequías que se creen son causas de malas cosechas, la ceremonia se celebra anualmente para orar por lluvias.

Según Nguyen Thi Tinh, una mujer de la comunidad Cham, el cultivo de este grupo minoritario depende mucho de la naturaleza.

“Los Cham no pueden hacer nada sin el agua. Así que los aldeanos deben preparar ofrendas como agradecimiento al dios por bendecir a los Cham con favorable clima,” explicó.

El rito se realiza cada cuarto mes lunar. Las ofrendas se colocan en un estrado hecho de cuatro tocones del algodonero rojo.

Preparan ofrendas a los dioses (Fuente: VNA)

Tinh dijo que el ofrecimiento incluye una cabeza de cerdo, dos gallos, dos botellas de vino, estearina y una taza de arroz, todos expuestos en el estrado pegado en un árbol diseñado en forma de las alas del pájaro Ktang – símbolo de la paz en la creencia de los Cham.

Durante la ceremonia, el patriarca de la aldea, acompañado por dos chamanes, encabeza a los jóvenes. La gente camina en torno al estrado antes de iniciar el rito.

El patriarca representa a los aldeanos para expresar sus deseos al dios y lanza dos monedas al aire para ver si los dioses aceptan sus anhelos o no. Si las monedas aparecen con diferentes caras, significa los divinos aprueban su petición.

Luego un chamán derrama el arroz y el vino por todas las direcciones para invitar a los dioses a participar en la celebración junto con los aldeanos.

Las mujeres locales agarran racimos de hilos de bambú y los golpean en el aire para crear ruidos del viento. Mientras, los hombres tocan tambores tradicionales K´toang y gongs con el fin de generar sonidos del trueno.

Al final del festival, toda la gente bebe un sorbo en una taza de alcohol, orando por un año de favorable clima y buenas cosechas.

Como una parte inseparable de la vida de los Cham, la plegaria por lluvias no sólo conlleva un mensaje sobre la prosperidad sino también expresa la solidaridad entre la naturaleza y el ser humano. – VNA