El primer ministro de Malasia, Najib Razak (Fuente: VNA)

El primer ministro de Malasia, Najib Razak, corroboró que no renunciará ante la presión provocada por las manifestaciones callejeras prolongadas durante los últimos dos días.

En un mensaje emitido ayer en ocasión del Día Nacional del país sudesteasiático (31 de agosto), Razak patentizó la oposición de su Gobierno a esas actividades, alegando que las demostraciones enturbian el orden público y se consideran como erróneas formas expresivas en un país democrático.

Criticó las concentraciones públicas a gran escala para exigir su dimisión con acusaciones de supuestos escándalos financieros y añadió que esos movimientos empeoraron la imagen de Malasia.

Según el jefe de Gobierno, los organizadores no prestan atención en el bienestar social y el desarrollo en las zonas rurales.

De acuerdo con la agencia de noticias Barnama, a media noche del día de ayer, miles de participantes se dispersaron en orden bajo la vigilancia de la policía nacional.- VNA