Manila, (VNA)- El presidente filipino, Rodrigo Duterte, declaró que la guerra antidrogas continuará y juró proteger al pueblo de los extremistas rebeldes islámicos.
El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte (Fuente: VNA)

En su discurso anual sobre el estado de la nación, pronunciado ayer, reveló un plan para modernizar el ejército y prometió mejorar dentro de dos años la capacidad de las fuerzas armadas nacionales para que pudieran luchar efectivamente en todos los frentes.

Planteó el reclutamiento adicional de 40 mil soldados, la compra de más aviones, vehículos aéreos no tripulados y otros equipos modernos con el fin de hacer frente a las crecientes amenazas a la seguridad en el país.

Subrayó que las opiniones críticas contra sus políticas tanto en el país como en el extranjero deberían centrarse mejor en el uso de su influencia para persuadir a los drogadictos filipinos.

En cuanto a la campaña militar contra los rebeldes islámicos en la región sureña, señaló que proteger a civiles y rehenes en la zona del conflicto es de suma importancia.

Duterte también defendió su decisión la semana pasada de prorrogar la ley marcial en la región meridional de Mindanao hasta el final del año.

Agregó que el gobierno filipino promulgará una nueva ley sobre la minería y considerará poner fin a la exportación de minerales.-VNA