Hanoi (VNA) - El Centro Nacional de Información y Pronóstico Socioeconómico (NCIF, inglés), del Ministerio de Planificación e Inversión de Vietnam, anunció tres escenarios para la economía nacional en el período 2016-2020.
 
Foto de ilustración (Fuente: VNA)


Según el escenario menos positivo, la economía mundial y el comercio internacional caerán bruscamente, el sistema financiero global será menos estable, la tasa del crecimiento de inversión será solo de siete por ciento, los riesgos de la deuda pública, el déficit presupuestario y el sistema financiero crecerán, mientras que la competitividad será cada vez más feroz.

Se prevé que el crecimiento económico promedio de Vietnam en ese lapso registre un 6,2 por ciento.

En el escenario de base, que es probable que ocurra, el crecimiento económico mundial promedio se mantendrá en casi tres por ciento y la inversión estatal se mejorará tanto en calidad como en cantidad del desembolso.

Asimismo, la gestión de políticas, los procedimientos legales y el entorno de inversión continúa mejorándose, la tasa de inversión promedio aumentará un siete por ciento, lo que resultará en un crecimiento económico del país del 6,55 por ciento.

En el escenario más positivo, que es menos posible, el proceso de reestructuración económica se llevará a cabo de manera más fuerte, especialmente la reforma de las instituciones administrativas, mejorando así la inversión pública, mientras la productividad será igual a la de los países de la ASEAN.

En ese contexto, Vietnam podría alcanzar un crecimiento económico de alrededor del 6,85 por ciento y mantendrá ese porcentaje sostenible, creando premisas para los próximos planes quinquenales.

De acuerdo con Dang Duc Anh, jefe de la División de Análisis y Pronóstico del NCIF, se espera que el crecimiento económico de Vietnam para el período 2016-2020 tenga una fuerte recuperación, incluida la reestructuración económica y el aumento de la competitividad nacional.

En medio de la amplia integración regional e internacional de la economía vietnamita, las empresas nacionales enfrentarán dificultades relativas a las barreras técnicas y requisitos de calidad, seguridad alimentaria y certificación de origen para mercancías de exportación, especialmente los productos agroforestales.

La lenta reestructuración y aplicación de los avances tecnológicos en la producción agrícola, junto con la baja productividad y competitividad, obstaculizarán el desarrollo de ese dominio a largo plazo.

Mientras, el aumento de la demanda de consumo, la promoción comercial y el despliegue de los compromisos con la Comunidad de la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (ASEAN) y de los acuerdos comerciales contribuirán a ampliar actividades del sector de servicios. – VNA