TTXVN


Durante los últimos años, se registró la tendencia alcista de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con preferencias arancelarias, lo que brinda no sólo oportunidades sino también desafíos para las empresas vietnamitas.

Después de una década de adhesión a la Organización Mundial del Comercio (OMC) - hito que marca la primera oleada de inversión en Vietnam - el país está negociando una serie de TLC de nueva generación, como el de Asociación Transpacífica (TPP, inglés) y el de Vietnam-Europea, los cuales se esperan crearán la segunda ola más fuerte de inversión.

Según estadísticas publicadas por la Cámara vietnamita de Comercio e Industria (VCCI), el 66 por ciento de 10 mil empresas vietnamitas entrevistadas expresan su respaldo y confianza en los beneficios brindados por esos pactos, mientras tanto esa cifra en las firmas de inversión directa extranjera es más modesta, sólo cerca de 30 por ciento.

Diversos economistas estadounidenses pronostican que Vietnam será el país más beneficiado entre los 12 estados participantes del TPP.

En concreto, el Producto Interno Bruto (PIB) aumentará en 23 mil cinco millones de dólares en 2020 y el valor de exportación subirá a 68 mil millones de dólares en 2025, remarcaron.

Sin embargo, indicó el presidente de VCCI Vu Tien Loc, esas prometedoras cifras sólo pueden lograrse en una situación “ideal” - si Vietnam cumple con las normas internacionales y aprovecha al máximo todas las oportunidades.

Respecto a la exportación, los TLC de nueva generación eliminarán la mayoría de los aranceles para las mercancías vietnamitas y de otros socios, especialmente los grandes como Estados Unidos o la Unión Europea. Se trata de una buena ocasión para que Vietnam mejore su competitividad de precios.

Los TLC, por lo tanto, incluyen los aranceles preferenciales más ventajosos en comparación con la OMC, cuyos estados miembros sólo se comprometen a “reducir pero no eliminar” “algunos pero no la mayoría” de los aranceles.

En contrario, las preferencias tributarias también plantean numerosos retos, por ejemplo, exenciones arancelarias sólo se aplican a la exportación de productos que tienen origen adecuado del bloque. En Vietnam, la mayoría de las materias primas son importadas de China y los países sudesteasiáticos.

Además las barreras técnicas y el estricto sistema de higiene y cuarentena vegetal pueden obstaculizar la penetración de los productos vietnamitas en los mercados de libre comercio.

Por otro lado, con la apertura de mercado para los productos y servicios de los países miembros de TLC, Vietnam ya no disfrutará de sus ventajas “de casa”.

Las empresas vietnamitas enfrentarán presión de su competitividad con las mercancías de bajo precio y alta calidad provenientes de esos estados participantes del TPP.

Una vez que se eliminan las barreras arancelarias, las ventajas y la distribución laboral entre las economías se hacen más claras.

Con buena geopolítica y economía, así como abundantes recursos naturales y mano de obra, Vietnam goza de ventajas en los sectores de confecciones y textiles, calzado, productos electrónicos, bienes de consumo y agricultura de alta tecnología.

Así se esperan crearán oportunidades de cooperación sobre capitales y modelos de gestión más nuevos, modernos y efectivos para las empresas vietnamitas.

En cuanto a las políticas y leyes sobre negocios, los TLC de nueva generación podrían iniciar una ola de reformas institucionales y administrativas, lo que convertirá Vietnam en una economía más eficaz y orientada al mercado. –VNA