Una vez ratificado por Parlamento de los estados participantes, el Tratado de Asociación Transpacífico (TPP, inglés) abrirá nuevo camino hacia un futuro de cooperación e integración en Asia-Pacífico, valoraron expertos.
Los ministros comerciales de los países miembros del TPP en una rueda de prensa, Fuente: VNA

La nueva carretera está abierta, las oportunidades y desafíos se van acompañados y cada miembro debe mejorarse para evitar el riesgo de retraso, señalaron.

El 5 de octubre se convirtió en momento histórico para los 12 países negociadores del TPP cuando sus ministros de comercio anunciaron que llegaron a consenso final sobre este mayor acuerdo mundial de libre comercio.

En una tendencia de la apertura e integración internacional cada vez más profunda y amplia, la iniciativa sobre una zona de libre comercio, con la eliminación de las barreras tributarias para bienes, servicios, exportaciones e importaciones entre los países regionales, fue tomada por Chile, Nueva Zelanda y Singapur por primera vez en 2002 al margen de la conferencia de alto nivel del Foro de Cooperación Económica Asia- Pacífico (APEC) en México.

Tres años después, Brunei, Chile, Singapur y Nueva Zelanda, también conocido como P4, firmaron el tratado, que luego atrajo la participación de 12 naciones, incluido Vietnam.

TPP es un acuerdo de libre comercio multilateral con mecanismos abiertos, que abarca no sólo la apertura de mercado de bienes y servicios, sino también áreas no comerciales.

Según cálculos, una vez entrado en vigor, el TPP se convertirá en la mayor zona de libre comercio del mundo con 800 millones de pobladores, que ocupa el 30 por ciento del intercambio comercial global y cerca del 40 por ciento de la economía mundial.

Tal vez por eso, las rondas del TPP se convirtieron en uno de los procesos de negociaciones más prolongadas e intensas en la historia comercial mundial.

Antes de llegar a un acuerdo final en la ciudad de Atlanta, Estados Unidos, los estados participantes pasaron más de 20 rondas de negociaciones con varias veces de retraso/ fallo a la fecha final planteada, incluso existían momentos en que se creía entrar en un callejón sin salida.

El logro del acuerdo del TPP es una hazaña histórica ya que este tratado establece muy altos y ambiciosos estándares, tanto en términos de comercio, tecnología, propiedad intelectual, medio ambiente, como en el trabajo.

En particular, con el TPP se descargarán profundamente las barreras arancelarias, con la reducción de varios tipos de impuestos a cero y la descongelación de los flujos de capital entre los 12 estados miembros.

El pacto también ayudará a formar un espacio que conecta los dos extremos del Pacífico entre América del Norte y Asia Oriental, donde se encuentra el área económica más dinámica con la presencia de las principales economías del mundo y las más activas como Vietnam y Singapur.

Según los cálculos, dentro de una década, TPP generará cada año más de uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) global.

Una vez en vigor, el TPP no sólo crea un nuevo campo de juego para las economías de la región, sino también contribuye a la formación de la estructura económica- comercial y la inversión en Asia y Pacífico en el futuro.

La participación de Vietnam en el TPP ayudará a aprovechar mejor las oportunidades que ofrece el proceso de reestructuración del sistema internacional, así como la tendencia de de integración económica global.

Los economistas independientes estimaron que el TPP ayudará añadir 23 mil 500 millones de dólares al PIB de Vietnam en 2020 (actualmente calculado en unos 176 mil millones), y 33 mil 500 millones en 2025, mientras que las exportaciones vietnamitas crecerán en 68 mil millones de dólares.

Los productos nacionales estarán libres de las barreras arancelarias en mercados estratégicos como Estados Unidos, Japón y Canadá, posibilitando una disparada en el valor de las exportaciones clave como textil y prendas de vestir, calzado y artículos acuáticos.

Recientemente, muchas empresas foráneas han invertido en nuevos proyectos o ampliado la producción en Vietnam en campos como la producción de fibra, textil, cuero, madera, entre otros, para prepararse para el TPP, lo que afirma la posibilidad del aumento de inversión extranjera en el país.

Además, el TPP, con muy altos estándares de la gobernanza y transparencia, ayudará a Vietnam a continuar perfeccionando la institución del estado de derecho socialista, promover la reforma administrativa, fortalecer la responsabilidad, disciplina, y lucha contra la corrupción, el despilfarro y la burocracia.

Sin embargo, la participación en TPP también significa entrar en un campo de juego con numerosos desafíos, entre ellos la presión para abrir el mercado y la capacidad de “sobrevivir”. Sin una buena preparación, las empresas vietnamitas pueden ser “abrumadas”, tal vez incluso perder en su propia casa. – VNA