Recuperada la paz hace 40 años, Vietnam permanece laborioso en la mitigación de las perdurables secuelas de la dioxina esparcida por el ejército yanqui durante la guerra que dejó hasta hoy día “dolores mudos” en esta tierra.

Para calcular con facilidad la toxicidad de Agente Naranja/Dioxina, hay que tener en cuenta que sólo un picogramo (la billonésima parte de un gramo) es suficiente para causar cáncer o anormalidad reproductiva en el ser humano, y docenas de nanogramos (una milmillonésima parte) pueden cobrar su vida inmediatamente.

Dioxina dejó perdurables dolores físicos y psíquicos a las víctimas y sus familias (Fuente: VNA)

Si 85 gramos de dioxina pueden eliminar la vida de una ciudad con ocho millones de pobladores, ¿quién puede imaginar las consecuencias causadas por 80 millones de litros del químico, en 61 por ciento Agente Naranja, que roció Estados Unidos sobre 26 mil aldeas vietnamitas durante 1961 – 1971?

La superficie contaminada superó tres millones de hectáreas, en el 86 por ciento se esparció la sustancia dos veces y en el 11 por ciento, más de diez veces. En total, el 25 por ciento del territorio vietnamita fue intoxicado, y resultó azotada la mayoría de los ecosistemas en el Norte y la costa litoral del Centro, la Altiplanicie Occidental y el Sur.

Unos cuatro millones 800 mil vietnamitas fueron expuestos a la dioxina y más de tres millones se convirtieron en víctimas. No sólo causar la muerte directamente, el Agente Naranja se transmite a las generaciones sucesoras, dejando a cientos de miles de personas en severas enfermedades, miseria y dolores psíquicos.

De verdad, la más tóxica entre las sustancias dañinas ha producido las víctimas más pobres entre los pobres y las más desgraciadas entre las desgraciadas.

Nada más terminar la guerra, Vietnam fundó una comisión encargada de la investigación sobre las secuelas de la guerra química y una dirección para el alivio de las afectaciones de esa conflagración.

Alrededor de 40 políticas fueron promulgadas para asistir a los afectados en materia de estudio académico y formación profesional, búsqueda de empleo, crédito a favor de actividades económicas y tratamiento médico.

En 1998 entró en funcionamiento el Fondo de amparo de estas personas, una dependencia de la Cruz Roja nacional y seis años después la Asociación vietnamita de Víctimas del Agente Naranja (VAVA, siglas en inglés) se estableció.

Muy rápidamente, la VAVA creó un proyecto para ayudar a la vida de los afectados y comenzó la recopilación de evidencias para un proceso legal contra los productores estadounidenses de la dioxina utilizada por el ejército de ese país durante la guerra.

En 2004, el 10 de agosto se declaró como Día por las víctimas del Agente Naranja de Vietnam. Desde entonces, las actividades de apoyo por la población nacional y la comunidad internacional se realizan cada vez más frecuentes.

Programa "Caminar por víctimas del Agente Naranja" (Fuente: VNA)

Hasta la fecha 300 mil personas que participaron en las guerras de resistencia y sus hijos contaminados por la dioxina se benefician del subsidio mensual, el 30 por ciento de los padecidos poseen seguro médico y de 20 – 25 por ciento de los niños reciben terapia para rehabilitación.

Se registró hasta 2014 un total de 24 centros de cuidado a víctimas de la sustancia tóxica, entre ellos la Aldea de Amistad de Vietnam, un proyecto de cooperación entre veteranos de guerra del país, Alemania, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Japón.

En vigencia a partir de 2010, el programa de intoxicación en los sitios polucionados gravemente ayudó a casi 170 mil residentes en los alrededores de los aeropuertos Bien Hoa (provincia sureña de Dong Nai) y Phu Cat (provincia de Binh Dinh, Centro) a prevenir el riesgo de exponer a la dioxina y enterró siete mil 500 metros cúbicos de terreno contaminado.

Junto con los esfuerzos del todo el país, el Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam divulgó una instrucción en mayo pasado, en la cual exhortó a cumplir estrictamente las políticas para las víctimas, intensificar la propaganda para mejorar la conciencia del público interno y extranjero sobre el flagelo de dioxina en Vietnam y respaldar la lucha por la justicia para los afectados. – VNA