Hanoi, 03 dic (VNA)- Vietnam es hogar de 53 grupos étnicos con una población de unos 14 millones, quienes viven principalmente en las áreas montañosas remotas y costeras y la llanura central que son más vulnerables a los desastres naturales.

Foto de ilustración (Fuente: VNA)


Este país es una de las cinco naciones más damnificadas por el cambio climático, especialmente el aumento del nivel del mar. Según cálculos, azotan al país cada año alrededor de seis tormentas y un número incontable de inundaciones que afectan gravemente el 50 por ciento de la tierra y el 70 por ciento de la población.

Las comunidades minoritarias están más conscientes de la variación climática, que hizo aumentar la frecuencia e intensidad de las sequías, riadas y deslaves de tierra en los últimos años.

El corrimiento de tierra provocado por los fuertes aguaceros en la las provincias norteñas de Son La, Lao Cai y Yen Bai, así como en la Altiplanicie Occidental, degradaron el suelo, mientras la prolongada sequía en la localidad central de Ninh Thuan provocó la escasez de agua.

En la meseta central, los embalses de agua, ríos y arroyos, así como las fuentes hídricas subterráneas se agotan y las áreas boscosas se redujeron, lo que ha provocado pérdidas de la biodiversidad.

Según científicos, para ayudar a las poblaciones minoritarias en la mitigación de los efectos del cambio climático, es necesario que las agencias concernientes divulguen informaciones sobre el tema en sus idiomas y les consulten cuando proyecten construir las obras viales y plantas hidroeléctricas en sus zonas de residencia.

Subrayaron la necesidad de movilizar recursos financieros para la lucha contra desastres naturales en las zonas donde habitan esos grupos de personas y diseñar políticas destinadas a estabilizar la vida de pobladores locales y reducir el número de campesinos nómadas.

Fortalecer la capacidad de resistencia de las étnias minoritarias es esencial para afrontar la transformación climática y garantizar una producción sostenible, valoraron.

También es crucial elevar la conciencia de esas comunidades sobre las políticas y regulaciones del Estado sobre la protección forestal y de la biodiversidad, el cambio climático y gestión de los bosques, acordaron.

El Estado debe prevenir la explotación indiscriminada de los recursos naturales como oro, arena y madera, estimular a los habitantes a invertir en la ganadería, apoyar la conservación de los bosques y habilitar la tierra degradada, enfatizaron.

Sugirieron reubicar a hogares de las zonas propensas a las inundaciones y avalanchas a otras áreas seguras y crear más oportunidades de trabajo para que ellos aumenten sus ingresos.-VNA