La embajadora Nguyen Phuong Nga en el debate del Consejo de Seguridad (Fuente: VNA)

Nueva York (VNA) – Vietnam reiteró, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), el papel de ASEAN en la garantía de la seguridad y estabilidad en la región, especialmente frente a las complejas evoluciones en el Mar del Este.

Al intervenir este lunes en un debate abierto del Consejo, la embajadora Nguyen Phuong Nga, jefa de la misión vietnamita en la ONU, ratificó la importancia de la Carta de las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz y seguridad en el mundo, así como en el impulso y la protección de los derechos humanos.

Tras enfatizar el valor de los principios básicos de la Carta frente a los desafíos de seguridad, la diplomática exhortó a la ONU, particularmente los órganos principales incluida la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y el Consejo Económico y Social, a defender los propósitos y principios de la Carta.

“Especial atención se debe poner al respeto de la naturaleza única de cada nación, en materia de historia, cultura, política y economía,” declaró.

De acuerdo con Phuong Nga, la ONU debe promover y asistir a los estados miembros en la solución pacífica de las disputas y la prevención de conflictos.

“También confiamos en que el Consejo de Seguridad, como el cuerpo encargado de las responsabilidades primarias en el mantenimiento de la paz y la seguridad, debe priorizar los medios pacíficos estipulados en el Artículo 33, y profundizar sus relaciones con las organizaciones regionales y subregionales, las cuales desempeñan un papel significativo en la solución de esos desacuerdos.”

Urgió, además, al Consejo de Seguridad a fortalecer la prevención de conflictos y los nexos de conciliación, al igual que a movilizar los recursos y desarrollar la capacidad para las operaciones de paz.

Puso de relieve el papel de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en la construcción de una arquitectura regional propicia a la estabilidad y la prosperidad.

Calificó de vitales los esfuerzos del bloque y sus contrapartes por resolver pacíficamente las disputas, cuando la región enfrenta movimientos cada vez más complejos en el Mar del Este, especialmente las actividades ilegales de reclamación de tierra y construcción de islas artificiales en gran escala, las cuales cambiaron el status quo de esa zona.

Esas acciones unilaterales perjudicaron el medio ambiente, dañaron gravemente la paz, estabilidad y seguridad en la región y provocaron preocupaciones en los países de ASEAN y en otros dentro y fuera de la región, afirmó.

Llamó a las partes concernientes a poner inmediato fin a los actos que cambien el status quo, militaricen o compliquen la situación en el Mar del Este, y a solventar las diferencias por vías pacíficas, sobre la base de la Carta de la ONU y las leyes internacionales, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, con respeto a la libertad a la navegación aérea y marítima, así como con el cumplimiento serio y cabal de la Declaración sobre la conducta de las partes en el Mar del Este (DOC) y la buena voluntad de alcanzar lo más pronto posible un código al respecto (COC).

Durante la sesión, que tiene como tema “Respeto a los principios y propósitos de la Carta de la ONU como elemento clave para el mantenimiento de la paz y estabilidad internacional”, los países coincidieron en que ese documento constituye factor esencial en la construcción y consolidación de una arquitectura colectiva global de seguridad.

Enfatizaron que la Carta defiende los principios fundamentales: respeto a la independencia, la equidad soberana y la integridad territorial de cada nación, no intervención en los asuntos interiores, compromiso a la solución pacífica de las disputas, y no utilización o amenaza de utilizar la fuerza.

Además, subrayaron el papel de la ONU en el tratamiento de los problemas raíces para prevenir conflictos, especialmente en estos momentos cuando la seguridad y la paz regionales e mundiales son amenazadas por las disputas soberanas, enfrentamientos entre religiones y razas, desarmamiento y proliferación de armas de destrucción masiva, la expansión del terrorismo y la violencia extremista que conduce a la crisis migratoria, y epidemias por los virus Ébola y Zika. –VNA