Canberra (VNA) – La adopción cautelosa y en secuencia por Vietnam de instituciones del mercado ha resultado en dos décadas de impresonante performance económico, y a la vez ha mantenido intacto la economía política del país.


Así lo valoró el Instituto Lowy de Australia en un reciente informe, el cual subraya que Vietnam ha integrado de manera dinámica en el sistema económico internacional, mediante su incorporación a la Organización Mundial de Comercio y la firma de una serie de tratados de libre comercio.

La institución reiteró que a mediados de noviembre de 2017, la atención de los planificadores de políticas y economistas se centró en la ciudad centrovietnamita de Da Nang, donde tuvo lugar la Reunión de alto nivel del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

Al margen de ese evento, líderes de 11 de los 12 países firmantes del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP) se reunieron para buscar una salvación a ese pacto, después de la salida de Estados Unidos, recalcó.

Posteriormente, esos países llegaron a un consenso sobre los puntos centrales del pacto, incluido el cambio de su nombre al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).

De acuerdo con el Instituto Lowy, gracias al CPTPP, Vietnam formará parte de lo que probablemente sea la principal pieza de la arquitectura de la futura liberalización comercial multilateral en la región.

Consideró, además, que el CPTPP ayudará a Vietnam a resolver sus desafíos económicos más apremiantes. 

Según el instituto, Vietnam posee una favorable demografía, buena distribución de ingreso y atractiva fuerza laboral en comparación con similares países. Con una población de 90 millones y una creciente clase media, la nación sudesteasiática se emerge como un mercado atractivo. 

Todo eso fue patentizado por los impresionantes resultados económicos de Vietnam, que está promocionado de manera merecida como una evidencia de los beneficios potenciales para los países en vías de desarrollo que apuestan por abrir el acceso a su economía y por el comercio, valoró.

En los años 2000, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de Vietnam alcanzó un crecimiento promedio de 7,9 por ciento y desde 2010, esa cifra fue de 6,5 por ciento, señaló.

Agregó que después de su integración a la Organización Mundial de Comercio en 2007, las exportaciones de Vietnam se han triplicado, para totalizar 190 mil millones de dólares en 2016. 

En 2006, el comercio representó el 127 por ciento del PIB, y en 2017, esa cifra fue de 173 por ciento.

En este sentido, la dependencia vietnamita del comercio ya se aproximó a la de Singapur (206 por ciento) y superó a la de Malasia (120 por ciento), Tailandia (cien por cien) e Indonesia (30 por ciento), comparó Lowy.

Una serie de 16 tratados de libre comercio hizo a Vietnam integrado profundamente a las cadenas globales de valor. La estabilidad política, bajos costos de la fuerza laboral, las políticas tributarias preferenciales y los acuerdos comerciales convirtieron a Vietnam en un atractivo exportador a mercados más avanzados, evaluó el instituto australiano. 

En 2016, el país atrajo 15 mil 800 millones de dólares de inversión extranjera directa en 2016. Son los mayores inversores de Vietnam corporaciones multinacionales de tecnología como Intel y Samsung, que ensambla un tercio de sus teléfonos inteligentes aquí.

Lowy apuntó, también, que Vietnam es el segundo mayor exportador de confecciones textiles a Estados Unidos, Japón y Sudcorea.

El instituto consideró que los tres pilares de la política económica de Vietnam incluyen apalancar el comercio y las cadenas de valor globales para impulsar las exportaciones, cumplir los compromisos externos para estabilizar las reformas acordadas domésticamente y reestructurar la existente economía política sin afectar a las estructuras de poder dominantes. – VNA

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