Bangkok (VNA) - El mercado inmobiliario de Tailandia se encuentra en una prolongada fase de desaceleración, en la que los precios de los terrenos en Bangkok y otras grandes ciudades han registrado las mayores oscilaciones en tres décadas, desde la crisis financiera conocida como “Tom Yum Kung”.
De acuerdo con Wasan Kongchan, presidente de la Asociación de Negocios y Marketing Inmobiliario, el mercado está actualmente saturado de terrenos vacantes en venta, ofrecidos tanto por intermediarios como por promotores que han mantenido grandes extensiones de suelo sin desarrollar durante años. A ello se suma la participación de empresas ajenas al sector inmobiliario, que están vendiendo activos de tierra para reestructurar sus carteras y mejorar su liquidez.
Sin embargo, pese al elevado volumen de oferta, las transacciones son prácticamente inexistentes, lo que evidencia el debilitamiento de la economía y del sector inmobiliario. En este contexto, los promotores han paralizado nuevas adquisiciones de suelo y pospuesto inversiones debido a la elevada carga fiscal sobre la tierra y los altos costes de construcción.
Wasan señaló además que numerosos terrenos se están ofreciendo con descuentos de entre el 30% y el 50% para facilitar su venta, tanto en áreas urbanas como periféricas. Por ejemplo, un terreno de más de 7 rai (aproximadamente 11.200 m²) cercano a la estación BTS Punnawithi, en Sukhumvit, ha pasado de 1,3 millones de baht/m² (unos 40.000 USD/m²) a 1 millón de baht/m² (30.000 USD/m²). En Thonglor, los precios, que anteriormente se situaban entre 2 y 2,5 millones de baht/m² (62.000–77.000 USD/m²), han descendido a entre 1,5 y 1,7 millones de baht/m² (46.000–53.000 USD/m²). En zonas periféricas como Bang Khae, el valor del suelo ha caído de 300.000 baht/m² en 2024 a 250.000 baht/m² en 2025, hasta negociarse finalmente en torno a 150.000 baht/m².
En cuanto a la tendencia del mercado, Wasan considera que se está entrando en una etapa de crecimiento selectivo basado en la ubicación, en la que los desarrolladores concentran sus proyectos en áreas con potencial claro. Entre ellas destacan Bangna, con el complejo Bangkok Mall; Bangkok Kreetha, orientada a viviendas de alto nivel cerca del aeropuerto y escuelas internacionales; Srinakarin, Ramkhamhaeng y Min Buri, enfocadas en el mercado halal; así como destinos turísticos como Pattaya, Hua Hin, Phuket y Samui, que atraen la demanda de segundas residencias por parte de compradores extranjeros.
Por su parte, Issara Boonyang, presidente honorario de la Asociación de Desarrolladores de Vivienda y director ejecutivo de Kanda Property Co., explicó que el aumento de la oferta de terrenos para venta y alquiler responde principalmente a la presión fiscal sobre la tierra, especialmente en el caso de los terrenos sin uso. Esta situación está generando oportunidades para cadenas de tiendas de conveniencia que buscan expandirse en ubicaciones estratégicas. Muchos propietarios de terrenos situados en vías principales o cerca de zonas residenciales están optando por contratos de arrendamiento de largo plazo, de entre 10 y 15 años.
Asimismo, señaló que la prolongada desaceleración del sector inmobiliario y de la economía, afectada por factores geopolíticos y el alza de los precios del petróleo, está llevando a muchas empresas a vender activos para reestructurar sus carteras, reducir costes o utilizar el suelo como garantía para obtener financiación bancaria, con el fin de mejorar su liquidez y hacer frente al vencimiento de bonos. No obstante, consideró que se trata probablemente de una situación coyuntural dentro del ciclo económico. Con la recuperación de la economía, los precios del suelo podrían volver a repuntar, lo que abriría oportunidades para los inversores, dependiendo de la ubicación./.