Manila, 18 sep (VNA)- El presidente filipino, Rodrigo Duterte, reiteró la necesidad de cerrar las minas en el país luego de los deslizamientos de tierra provocados por el supertifón Mangkhut, que dejó al menos 65 muertos, incluidos 30 mineros.
El presidente filipino, Rodrigo Duterte (Fuente:AP)

Al intervenir en una reunión la víspera del Consejo Nacional de Control de Desastres, el Mandatario recalcó “Si estuviera intentando hacerlo a mi manera cerraría todas las minas en Filipinas".

Con anterioridad, el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Roy Cimatu, ordenó el cierre de todas las áreas mineras a pequeña escala en la región de Cordillera, en la isla de Luzón, donde los aludes de tierra cobraron la vida de 24 personas.

La minería ilegal es popular en Filipinas. Los funcionarios del gobierno dijeron que esa es una de las causas fundamentales del número creciente de fallecidos en el país provocados por corrimientos de tierra.

El domingo pasado, al menos 30 mineros murieron y otros 13 desaparecieron en la localidad minera de Itogon, en la provincia de Benguet, al norte de Filipinas, cuando ocurrió un deslizamiento de tierra causada por esa tormenta.

Las autoridades locales revelaron que el tifón Mangkhut produjo unas 80 avalanchas de tierra y 13 inundaciones en la región administrativa de Cordillera.

De acuerdo con estadísticas, Filipinas registra anualmente unas 20 tormentas con fuertes vientos e intensas lluvias que provocan muertes, inundaciones y daños graves en cultivos, casas y edificios.-VNA