Buenos Aires, 30 nov (VNA)- El periódico argentina Clarín publicó un artículo sobre la conocida durante más de un siglo como "el infierno sobre la Tierra", la antigua isla penal de Con Dao, que hoy día trata de dejar atrás su terrorífico pasado para potenciar el turismo en sus playas paradisíacas y sus frondosas selvas.
El periódico argentina Clarín publica un artículo sobre la conocida isla vietnamita de Con Dao, Fuente: VNA

Bajo el título “La tenebrosa isla carcelaria que hoy es un paraíso turístico”, el rotativo expresó que en Con Dao, antes llamado Poulo Condor, la mayor isla del archipiélago es Con Son.

Con Son recibe unos 50 mil visitantes al año, quienes disfrutan de sus playas vírgenes, arrecifes de coral, una jungla tropical o un santuario de tortugas marinas, mientras que los muros de sus cárceles conservan los fantasmas de un pasado no demasiado lejano.

La Administración colonial francesa construyó el primer penal en 1862. Tras la derrota francesa en Dien Bien Phu en 1954, la isla pasó a manos del régimen de Vietnam del Sur, que, con el apoyo de Estados Unidos, siguió utilizándola como presidio para disidentes políticos.

Las ocho prisiones que llegó a tener este territorio, frente a las costas del sudeste de Vietnam, de apenas 52 kilómetros cuadrados, cerraron tras terminar la Guerra de Vietnam en 1975 y al final de la década de los 90 fueron rehabilitados como museos del horror, resaltó Clarín.

Desde su construcción en 1862, más de 200 mil reclusos, la mayoría disidentes políticos, pasaron por sus inexpugnables presidios, entre ellos 20 mil murieron entre rejas, incapaces de resistir las terribles condiciones, los trabajos forzosos, las enfermedades tropicales, la falta de higiene, la escasez de alimentos y las constantes torturas a las que eran sometidos.

Nguyen Thi Ni, de 77 años, malvivió encerrada en el penal de Phu Hai, el más grande y antiguo de la isla, entre 1972 y 1974, castigada por "actividades revolucionarias".

Thi Ni expresó que varios de sus amigos murieron en estas prisiones y añadió que las condiciones en Con Dao eran mucho peores que los cárceles de Sai Gon, donde sufrían muchas torturas.

“Sólo podíamos centrarnos en sobrevivir, era especialmente difícil para las mujeres porque no éramos muchas. Creo que nunca pude tener hijos por culpa de las torturas", rememora.

Pese a las penosas condiciones en las que vivió, Nguyen Thi Ni considera que tuvo suerte de librarse de las asfixiantes celdas de aislamiento en que se hacinaban los presos considerados más peligrosos o de las famosas "jaulas de tigre", habitáculos exiguos con los barrotes en el techo donde a muchos reclusos se les terminaban atrofiando los músculos por la falta de actividad.

"Los guardas les pegaban con palos desde arriba y a menudo les tiraban cal viva para quemarles la piel", explica el guía turístico del centro.

Construidas por la administración francesa en 1940 en un anexo de la prisión de Phu Tuong y después empleadas por el régimen de Vietnam del Sur, la existencia de las "jaulas de tigre" fue revelada por la revista Life en un reportaje fotográfico que conmocionó a la opinión pública estadounidense, concluyó el diario.-VNA