Celebración del Día de iluminación de Buda en la provincia central de Quang Tri (Fuente: VNA)

La real práctica dinámica de las religiones y la garantía de la libertad de creencias por instrumentos legales en Vietnam desmienten los argumentos subjetivos y unilaterales del Departamento de Estado de Estados Unidos al respecto.

En su último informe anual sobre la libertad religiosa mundial publicado el miércoles, la cartera siguió manifestando un pensamiento e informaciones que no denotan cambio ninguno y fueron repetidas desde años atrás.

Como lo usual, Washington concedió a sí mismo el derecho a dar juicios acerca de diferentes asuntos internos de otras naciones, con un punto de vista subjetivo, que carece de buena voluntad.

Y como los anteriores informes, esta edición sigue hablando de la llamada “restricción de las actividades religiosas” en Vietnam.

Pero el hecho es totalmente contrario a lo dicho por Washington.

En realidad, Vietnam es calificado en el tercer puesto entre los países con mayor diversidad de religión y creencias.

La Constitución nacional de 2013 estipula que “Los ciudadanos gozan de la libertad de creencia religiosa y pueden seguir cualquier religión o no seguir ninguna. Todas las religiones son iguales ante la ley. El Estado respeta y protege la libertad de creencias y de la religión.”

Hasta la fecha Vietnam reconoció 14 doctrinas, con 38 organizaciones, más de 24 millones de seguidores, 78 mil dignatarios y alrededor de 23 mil centros de culto.

La formación de altos cargos en las religiones recibió el constante apoyo, gracias a lo cual operan actualmente en el país decenas de centros de educación en diferentes niveles, donde están matriculadas 13 mil personas, y en el extranjero, otras mil.

Las actividades internacionales de las organizaciones religiosas también resultaron cada vez más dinámicas, con el frecuente intercambio de delegaciones. El Estado, además, respaldó a esas instituciones a acoger grandes eventos como el Día Vesak de las Naciones Unidas en 2008 y la Asamblea Plenaria de la FABC (Federación de Conferencias Episcopales de Asia) en 2014.

Y no es por casualidad el hecho de que Su Sanidad, el XII Gyalwang Drukpa, líder espiritual del homónimo linaje budista, visitó Vietnam siete veces. Durante la última ocasión que tuvo lugar a mediados de septiembre pasado, realizó numerosas plegarias por la paz del mundo y prosperidad para la nación.

Las religiones y creencias se mixturan con la cultura vietnamita y diversifican las identidades culturales ya multicolores del pueblo.

La mayoría de los fieles han aportando a las actividades sociales, y sólo quienes abusan el derecho a la libertad para violar la legislación, sabotear al Estado o ejecutar acciones contrarias a las políticas nacionales y diseminar la superstición y costumbres retrógradas serán sancionados en concordancia con las regulaciones, iguales como otros ciudadanos.

Claramente, el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos se aleja a la realidad y muestra una óptica unilateral, que no beneficia a la asociación integral cada vez más amplia entre los dos países. – VNA