Thai Nguyen, Vietnam, 09 jul (VNA)- La montaña de Phuong Hoang (Ave Fénix), ubicada en la provincia norvietnamita de Thai Nguyen, despierta la curiosidad de los visitantes, con dos cuevas peculiares. 
 
Dentro de las cuevas de la montaña de Phuong Hoang (Fuente: VNA)


Junto con el majestuoso paisaje natural, la cueva de Phuong Hoang, y la corriente de Mo Ga, convierten al lugar en un destino atractivo en esa tierra, famosa por el té de Thai Nguyen.

De lejos, se puede observar la forma de la montaña de piedra caliza como un par de aves fénix que yacen juntas.

En la cima de ese monte se encuentra la cueva de Phuong Hoang, la cual permanece cubierta por la niebla en la madrugada, mientras que en el pie del mismo está situada la otra, denominada Mo Ga (Pico de Gallo), con arroyos subterráneos de agua transparente.

La ruta ideal es explorar primero la cueva de Phuong Hoang y luego sumergirse en la frescura del riachuelo monte abajo.

La primera de las tres cámaras que componen la cueva de Phuong Hoang es el hogar de los murciélagos. La segunda, más amplia y despejada, a la cual llega la luz que ilumina las entradas de las tres cámaras, se llama Sang (Brillante). La última, más profunda y misteriosa, es la de Toi (Oscuridad).

Aquí, los visitantes pueden olvidarse del sofocante calor veraniego para disfrutar del aire puro y fresco al penetrar en las cuevas. Al llegar al fondo, se encontrarán con el agua clara y bancos de arena fina, que reflejan las hermosas obras milenarias de la naturaleza, abundantes estalactitas en las paredes y el techo.

El segundo destino se halla al pie de la montaña. La cueva Mo Ga es más pequeña que Phuong Hoang, pero abarca los flujos subterráneos para formar el riachuelo homónimo. A lo largo de la corriente se pueden descubrir varias pequeñas cascadas, sitios para bañarse, piedras en forma de silla, y diminutas islas de roca. Aquí, los aventureros también pueden disfrutar de los saltos desde lo alto de la cueva.

Además de un destino atractivo en los días de verano, la cueva de Phuong Hoang, y el riachuelo de Mo Ga,  están conectados con el trayecto para descubrir Vo Nhai, la tierra del té de Thai Nguyen.

En la primavera, los festivales tradicionales de los pueblos autóctonos Tay y Nung atraen a muchos turistas. Entretanto, a principios del invierno, los visitantes pueden degustar el rico y dulce sabor de las mandarinas cultivadas por los residentes locales en las montañas. La invitación de esa región montañosa a los viajeros es irresistible. – VNA/Nhan Dan