Hanoi (VNA) - El potencial futbolístico de Vietnam aún no se ha aprovechado del todo y el recién concluido Campeonato Sub-23 de la Confederación Asiática de Fútbol donde el país indochino obtuvo la medalla de plata es solo el comienzo, afirmó el entrenador sudcoreano Park Hang Seo.
Entrenador Park Hang Seo (Fuente: VNA)

En una conferencia de prensa organizada por la Federación de Fútbol de Vietnam (VFF) en Hanoi, Park Hang Seo informó que después del Campeonato Asiático, el panel de entrenadores y la VFF se prepararán para otros torneos como los Juegos Asiáticos (ASIAD), la competencia futbolística de la ASEAN (AFF) y la Copa AFC 2019.

Aprovechó la ocasión para agradecer al Partido Comunista, Estado y unidades relevantes por su apoyo, así como a los amantes del deporte rey por sus afectos hacia el equipo.

En cuanto a los factores que condujeron al éxito del equipo, el entrenador señaló que además de la fuerza física y la táctica, la solidaridad, la disciplina y la alta determinación contribuyeron también al resultado.

Park Hang Seo enfatizó que los jugadores competían con el objetivo de dar gloria a su Patria.

Con anterioridad, el primer ministro vietnamita, Nguyen Xuan Phuc, que envió dos cartas y mantuvo una conversación telefónica con el equipo para felicitarlo, distinguió con certificados de mérito a los 21 jugadores y a los técnicos y funcionarios de la escuadra.

Además, propuso al presidente, Tran Dai Quang, conferir la Orden del Trabajo de Primera Clase a todos los integrantes del combinado, y adicionalmente, la de Tercera Clase al arquero Bui Tien Dung, al centrocampista Nguyen Quang Hai y al entrenador surcoreano Park Hang-seo.

Los discípulos del entrenador sudcoreano Park Hang-seo, a quienes se les había dado poca oportunidad de superar a los favoritos del certamen, jugaron con determinación para clasificar por primera vez a la final del Campeonato continental del fútbol sub-23.

La copa se les escapó de las manos en el minuto 119 en tiempo extra en el Estadio Changzhou de la homónima ciudad china, que se convirtió en una verdadera pista de hielo en invierno. Sin embargo, su valentía inspiró el orgullo de todos los vietnamitas y los convirtió en los verdaderos campeones en el corazón de millones de fanáticos del país indochino.

El equipo vietnamita sub-23 participó el domingo en una ceremonia celebrada en su honor en el estadio My Dinh en Hanoi, con decenas de miles de admiradores. – VNA