Manila (VNA) - La presidenta de la Corte Suprema de Filipinas (CSF), Maria Lourdes Sereno, cesará sus labores por tiempo indefinido a partir de hoy, pero no demitirá de su cargo, en medio de que jueces exigieron su renuncia en una reunión a puertas cerradas.
 
La presidenta de la Corte Suprema de Filipinas, Maria Lourdes Sereno (Fuente: Daily Inquirer) 

“No hay ningún órgano o institución fuera del Senado que pueda obligar a la presidenta del CSF a renunciar”, afirmó la víspera el portavoz de Sereno, Jojo Lacanilao, durante una conferencia de prensa en Manila.

Lacanilao apuntó que cualquier acción para forzarla a dimitir sería inconstitucional, excepto si es considerada en un juicio en el Senado.

Lacanilao indicó que la presidenta de la CSF no ha cometido ningún delito y “no hizo nada que pueda equivaler a una ofensa imputable”, a la vez que apuntó que espera el juicio, donde los abogados de la defensa podrían enfrentar las acusaciones.

Según lo previsto, el Senado convocará en marzo próximo a Sereno, tras ser acusada por presunta corrupción y violación de la constitución, debido a la no declaración de sus activos y responsabilidades como lo exige la ley, el uso de fondos públicos para fines personales y la decisión sin consultar a los jueces compañeros. – VNA