Quang Tri, Vietnam, 12 sep (VNA)- A 45 años de la histórica visita de Fidel Castro a la zona liberada de Vietnam del Sur en la provincia de Quang Tri, los exsoldados y pobladores guardan en su memoria la imagen humilde pero también grandiosa del líder de la revolución cubana.  
Fidel Castro iza bandera de la bandera del Frente de Liberación Nacional del Sur de Vietnam en la provincia de Quang Tri en sus manos (Fuente: VNA)

Para Duong Tu Anh, exsecretario del Comité del Partido Comunista de Vietnam en el distrito de Cam Lo, Quang Tri en el período 1972- 1976, es un recuerdo imborrable la oportunidad de ser uno de los testigos de aquel acontecimiento de gran significado histórico.

De acuerdo con Tu Anh, de 82 años, ese plan fue mantenido en secreto hasta el último momento,  hasta que Fidel  llegó a Quang Tri.

Fidel caminó alrededor de dos kilómetros desde el puente Dong Ha, en la homónima ciudad, y luego hasta el oeste, que hoy día es la calle Tran Hung Dao, para apreciar en el terreno los fortines y armamentos abandonados por el ejército estadounidense y también los grandes esfuerzos de los soldados y pobladores de Vietnam por reconstruir la localidad devastada severamente por bombas y minas.

Tu Anh rememoró que cada paso de Fidel Castro fue acogido calurosamente por los funcionarios, combatientes y pobladores de Quang Tri, quienes le admiran por su humildad, su virtud, y también su grandeza y valentía sin temer cualquier peligro.

Cabe recordar que Dong Ha se sitúa a solo 10 kilómetros de la antigua cabecera de Quang Tri, al Sur del río Thach Han, donde los ejércitos enemigos ocupaban provisionalmente y tenían instalados aún cañones dirigidos hacia Dong Ha.

Luego del recorrido por Dong Ha, Fidel Castro realizó una visita a la sede del Gobierno Revolucionario Provisional de la República de Vietnam del Sur, al lado de la autopista número 9.

Con posterioridad, el líder cubano siguió por la autopista 9 para llegar a la fortaleza 241, conocida también como Tan Lam o Carol (según la forma de denominación del ejército estadounidense), en la comuna de Cam Thanh, distrito de Cam Lo, a dos kilómetros de esa ruta.

En el mitin solemne para dar la bienvenida a la delegación cubana en la mañana del 16 de septiembre de 1973, Fidel Castro recibió de los soldados vietnamitas la bandera de liberación de la división 304 (Vinh Quang o Gloria).

Luego de caminar hacia la zona del mitin, izando esa bandera en manos, Fidel Castro arengó a los soldados vietnamitas  “Pongan esta gloriosa bandera en medio de Saigón”, recordó Tu Anh.

Durante los 30 minutos de su discurso, Fidel Castro alabó la valentía y el espíritu indomable, así como los triunfos gloriosos de las fuerzas armadas y los pobladores vietnamitas y también la solidaridad fiel entre ambos países.

Al presenciar las ruinas en la fortaleza 241 Tan Lam, consecuencias de la guerra, Fidel Castro alentó a los pobladores a trabajar para rehacer su vida y sugirió el establecimiento de granjas para superar pronto las pérdidas.

Los presentes ese día histórico no pueden olvidar la energía que transmitió Fidel al sugerir: “en esta tierra colorada se pueden cultivar árboles industriales”.

En la pasada guerra, la fortaleza 241 se consideró uno de los puestos de mayor capacidad de los invasores estadounidenses en Quang Tri, situada a  241 metros sobre el nivel del mar, en un sitio con ventajas topográficas para la vigilancia.

Según los exsoldados, la cantidad de cañones colocados en esa fortaleza podía llegar a 32 unidades, incluidos cuatro de 175 milímetros con un alcance máximo de 30 kilómetros conocidos como “rey de campo de batalla”.

Sin embargo, en el período del 30 de marzo al 2 de abril de 1972, las fuerzas de artillería e infantería del ejército popular vietnamita lograron derrocar esa fortaleza, lo que contribuyó en gran medida al éxito en el campo de batalla de la autopista 9.

A diferencia de una localidad en ruinas hace 45 años atrás, ese lugar se transformó totalmente. Las huellas de la ardua guerra se suplen por un entorno pacífico y sereno, y la pobreza por un verde sempiterno de bosques y árboles de cauchos. Incluso el color marrón de la tierra colorada solo  aparece entreverado como rayas de creyón entre los bosques y campos verdosos.

La fortaleza 241 es hoy  un sitio histórico en medio de la granja Tan Lam, comuna de Cam Thanh, Cam Lo. Las autoridades locales rememoraron que los cambios en esa tierra se notifican a partir de 1974, cuando en ese mismo puesto  se estableció una pequeña franja con los esfuerzos de los pobladores  para buscar y desactivar las bombas y minas remanentes en esa tierra, por desamontonar decenas de miles de alambre de púas y por descontaminar así una gran superficie para el cultivo de árboles industriales.

Verdaderas hazañas hizo el personal de la granja en aquella “tierra muerta”. Había lotes en esa superficie de 80 hectáreas de cultivo de pimienta- producto especial de Quang Tri- que lograron un rendimiento de hasta cuatro toneladas por hectárea en 2015. Y los productos cultivados en esa tierra recibieron por tres ocasiones medallas de oro en la Feria nacional de Economía- Técnica.

Ante ese avance, la República de Alemania estableció cooperación con la granja Tan Lam en 1986 para ampliar la producción de pimienta. Pese a los cambios en el modelo de producción con el transcurso del tiempo, los pobladores locales son conscientes de que los resultados actuales son fruto de los “patrimonios” tanto material como espiritual y de los grandes sacrificios de los predecesores.

Los habitantes en la fortaleza 241 (actual barrio Tan Phu) en particular y de la comuna de Cam Thanh en general no frustraron las aspiraciones de los predecesores y aprovechan la tierra para ampliar el cultivo intensivo a fin de lograr mayores ingresos, actividad que intercalan con la cría de animales domésticos. Varios hogares en ese lugar consideran a la pimienta y el caucho como árboles principales.

María Llorens Treviño, la traductora de Fidel Castro en su segunda visita a Vietnam en 1995, rememoró que  Fidel se emocionó mucho al recibir los obsequios entregados por representantes de la provincia Quang Tri, entre ellos, pimiento seco cultivado en la granja de Tan Lam, empaquetado en una bella envoltura con la dedicatoria “Al Presidente Fidel Castro. Pimientos sembrados en la fortaleza 241, donde visitó hace 23 años atrás”.

“Fidel es una persona fuerte, casi nunca llora, pero en ese momento se emocionó”, compartió María.

La intérprete dijo que seguramente Fidel se sintió emocionado al contemplar esos logros de aquella tierra heroica por donde pasó.