El primer ministro de Vietnam, Pham Minh Chinh, coordina respuestas ante el impacto del conflicto en Oriente Medio, con énfasis en estabilidad económica y seguridad.
A pesar de los numerosos desafíos de la inflación, la crisis energética y la competencia geopolítica, la economía de Vietnam ha logrado un buen crecimiento, superior al de otros países del Sudeste Asiático, lo cual muestra la sostenibilidad y el optimismo, según el profesor ruso Vladimir Mazyrin.
El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, y su predecesor Ban Ki-moon, exhortaron a los países del Sudeste Asiático a redoblar sus esfuerzos para poner fin a la crisis en Myanmar.
Vietnam podría alcanzar un crecimiento económico de seis por ciento este año gracias a los avances notables del desarrollo de las vacunas contra el COVID-19 y la recuperación de las actividades comerciales, según observó Jacques Morisset, economista jefe del Banco Mundial (BM) en este país indochino.
Las diez naciones de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y sus socios Corea del Sur, China y Japón (ASEAN+3) decidieron fortalecer su programa de liquidez de emergencia para mejorar el enfrentamiento a los riesgos de crisis financieras, según el Banco Nacional de Corea del Sur.
El Banco Asiático para el Desarrollo (BAD) y Filipinas acordaron un préstamo de 500 millones de dólares para apoyar los esfuerzos del país insular en pos de mitigar el impacto de la pandemia del COVID-19, que ha afectado gravemente a los pobres.
Alrededor de 13 mil 730 personas perdieron sus puestos de trabajo en Singapur en los primeros nueve meses de 2016, cifra récord en los últimos siete años, después de la crisis económica en el período 2007-2009.