Sociedad

Colorear y divertirse, una opción para los niños de Hanoi

Vietnam no deja de sorprender. De ideas, en apariencias simples, surgen hábitos sociales que, aunque a pequeña escala, poseen una repercusión personal importante. Un trabajo sencillo, vender figuritas de yeso para colorear, se agradece por las familias de la ciudad, pues los niños, jugando, adquieren amor por las artes plásticas y de entre ellos surja, quizás, un futuro pintor.