Thua Thien – Hue, Vietnam, 28 abr (VNA) Las aldeas artesanales, estructuras socioeconómicas y culturales tradicionales de Vietnam, han jugado un importante papel en el desarrollo del país durante cientos de años, indicó el periódico electrónico Nhan Dan.
Aldeas de oficios tradicionales desempeñan un importante papel en el desarrollo de Vietnam (Fuente:VNA)

El desarrollo de las mismas aporta una parte importante a la vida social, satisfaciendo las demandas de los vietnamitas, desde la ropa, las joyas, los objetos de hogar hasta herramientas de producción y medios de transporte.

Cada aldea de oficio tradicional es un destino atractivo, por el acopio de las experiencias y la creatividad en estos sitios, donde se realizan las actividades culturales peculiares de cada comunidad.

Sin embargo, estas aldeas artesanales han enfrentado varias dificultades en los recientes tiempos, especialmente en la adaptación a las demandas del mercado.

Una de estas aldeas de artesanías que afronta esta situación es la ceramista Cay (del distrito Binh Giang, provincia Hai Duong).

Desde los 100 talleres y cientos de trabajadores que existían a principios de la Renovación en los años 80, hoy en día solo quedan apenas pocas familias que se dedican al oficio tradicional. A pesar del amor y el entusiasmo de muchos artesanos por preservar la reconocida marca de 500 años de tradición, no hay garantía de futuro para las cerámicas de Cay.

Similar situación enfrentan muchas otras localidades de Vietnam, desde las aldeas de cerámica de Huong Canh, Tho Ha, Co Dam hasta las de artesanía de mimbre de Chinh My, Binh Xa, Quang Phong, o las de bordado como Quat Dong, Hung Dao, entre otras.

A pesar del fuerte desarrollo, el amplio mercado y los ingresos estables que tenían, la mayoría de esos oficios están desapareciendo a una velocidad alarmante, o tienen un mercado cada vez más reducido.

Por otro lado, muchas aldeas han podido aprovechar las políticas abiertas y la apertura al comercio internacional para impulsar su producción y negocios. 

Cabe mencionar como ejemplos a las aldeas de madera artesanal de Chang Son, Son Dong, Dong Ky, Hai Minh; las de seda de Van Phuc, Nha Xa, Tan Chau, o las de fundición de cobre, un oficio que parecía abandonado en un tiempo, pero la creciente demanda de la sociedad lo ha revivido, en especial las de los productos de cobre de Dai Bai y Tong Xa, entre otros.

Según la Asociación de Aldeas de Oficios Tradicionales de Vietnam, el país indochino cuenta en la actualidad con más de cinco mil 400 lugares de este tipo, entre ellas dos mil donde se practican oficios tradicionales, divididas en 115 grupos de ocupaciones.

De ellos, las aldeas que producen herramientas agrícolas, artículos para hogar y juguetes están enfrentando más dificultades ya que  deben competir con los artículos y máquinas similares pero más modernas.

Los expertos consideran que las aldeas de artesanía tendrán grandes oportunidades cuando el crecimiento de la economía traiga consigo un aumento de la demanda de objetos de decoración y de belleza para la sociedad.

Al mismo tiempo, la cooperación comercial con otros países abrirá nuevas perspectivas para muchas aldeas de artesanía con la aparición de grandes mercados internacionales para la exportación.

La cerámica de Phu Lang en el distrito Que Vo, provincia Bac Ninh es un caso destacado del radical cambio y adaptación.

Antes, esa aldea era reconocida por sus productos de cerámica para el hogar, y los artefactos artesanales solo representaban una pequeña porción en la producción de la aldea.

Frente a las dificultades que causaba el dominio de los utensilios industriales en el mercado, Phu Lang empezó a transformarse, combinando sus productos tradicionales con el arte, incluyendo en sus artículos los detalles artísticos como paisajes de los pueblos, flores, animales asociados con la vida rural de Vietnam. Así, la cerámica de Phu Lang ha reconquistado paulatinamente el mercado.

También se puede mencionar al caso de la cerámica de Bat Trang, sujeta a la intensa competencia de productos similares y más baratos hechos en China.

La mayoría de las empresas y los hogares en Bat Trang decidieron a ignorar el segmento asequible y de gama baja, centrándose en el de gama media y alta, restaurando y desarrollando nuevos artefactos sobre la base tradicional.

Actualmente ese oficio en Bat Trang ha florecido, con más de 200 empresas y mil 200 familias, generando un valor anual de 52 millones de dólares.

La existencia y el desarrollo del oficio de artesanía de mimbre de Bap La se deben también al cambio de la producción, dejando los productos tradicionales para dedicarse a las piezas artesanales. Como resultado, los bienes producidos en esa aldea han podido conquistar el mercado internacional.

De la misma manera, los artesanos de bambú y ratán de Phu Vinh participan activamente en las ferias nacionales e internacionales para encontrar clientes y estudiar las demandas para reajustar adecuadamente su producción.

Los expertos confían en que el factor decisivo en la restauración de cada aldea artesanal es la capacidad de capturar la demanda del mercado, cambiar y adaptarse, para satisfacer las demandas de los mercados nacionales e internacionales.

Actualmente, muchos sectores y localidades han implementado programas de desarrollo de las aldeas de oficios tradicionales con el fin de promover las ventajas de cada aldea, resaltando entre ellos, el programa “Cada Comuna Un Producto” aprobado por el Primer Ministro el 7 de mayo de 2018.

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Vietnam ha ejecutado ese programa con un presupuesto de casi dos mil millones de dólares.

Los expertos señalaron que el factor determinante de la supervivencia de la aldea artesanal es el mercado.

En el pasado, el alcance del consumo de productos del pueblo artesanal era bastante estrecho, por lo que los artesanos de los pueblos de oficios tradicionales solían seguir los patrones disponibles, con poca atención a la creación de nuevos productos, para, por un lado, preservar los rasgos tradicionales y por otro, exportar o ser vendidos como recuerdos para turistas.

Los artesanos de estos pueblos también carecen de la capacidad para entender el mercado. Muchos lugares todavía venden lo que tienen en vez de vender lo que el mercado necesita.

El papel del turismo comunitario en pueblos artesanales no ha sido explotado plenamente.

Señalaron que las empresas y los hogares en las aldeas aún carecen de capital y de instalaciones de producción.

Para el desarrollo de las aldeas de oficios tradicionales y la vida estable de artesanos, se propusieron elaborar programas para la capacitación de habilidades de las que los artesanos carecen, llevar los al extranjero para aprender de las buenas prácticas de otros países.

Actualmente, en las aldeas en desarrollo, muchos artesanos han enviado a sus hijos a estudiar en escuelas de arte o de gestión empresarial para luego regresar a trabajar en el negocio de su familia.

La vinculación entre producción, diseño y consumo ayudará a superar las desventajas de las aldeas artesanales.-VNA