Combatientes vietnamitas en Camboya. (Fuente: VNA)

Hanoi (VNA) - La victoria de la defensa de frontera del Sudoeste en 1979 constituye una lección valiosa para Vietnam en la salvaguarda de la soberanía nacional, afirmó el ministro de Defensa, Ngo Xuan Lich, en un artículo publicado hoy en el periódico Nhan Dan (Pueblo).

Después del fin de la resistencia contra el imperialismo estadounidense, tanto el pueblo vietnamita como el camboyano identificaban como la mayor prioridad construir una vida de paz, independencia y libertad para cicatrizar las heridas de guerra y desarrollar sus respectivos países, recordó Xuan Lich en la publicación conmemorativa por el aniversario 40 de esa hazaña.

Sin embargo, recalcó, nada más tomar el poder en abril de 1975, el régimen de Pol Pot traicionó a los camboyanos y al interés del pueblo, mediante la ejecución de una serie de políticas interiores y exteriores reaccionarias, agresivas y violentas.  

En Camboya, privó a los pobladores de sus derechos a la libertad y democracia, convirtiéndolos en esclavos, a la vez que adoptó la política genocida a intelectuales, fieles religiosos, etnias minoritarias, residentes de origen vietnamita, entre otros civiles inocentes.

Sus acciones colocaron al pueblo camboyano en el abismo de destrucción y amenazaron gravemente la seguridad de otros países indochinos, afirmó.

Estimulado por fuerzas reaccionarias, el régimen de Pol Pot revirtió su actitud hacia Vietnam, realizando agresivos actos para difamar y tergiversar la imagen de su vecino con intención de agitar el odio entre los dos pueblos y sobre todo, reclamar la redemarcación fronteriza, so pretexto de que Vietnam es su “enemigo peor y hereditario”.  

Desde 1975 hasta 1978, llevó a cabo ataques cada vez más violentos en la frontera e islas de Vietnam, bañando a los civiles en sangre, reiteró.  

El Ministro aseguró que las acciones de ese régimen reaccionario transgredieron la independencia, la soberanía y la integridad territorial de Vietnam, violaron severamente las regulaciones internacionales y dañaron las relaciones entre los dos países.

A finales de 1978, envió 10 divisiones fuertemente armadas a la frontera del Sudoeste de Vietnam, como preparativo para una ofensiva general al país.  

En diciembre de 1978, el Buró Político y la Comisión Militar del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam aprobaron la estrategia contra la invasión del régimen de Pol Pot.

El ejército, apoyado por el pueblo, derrotó a los agresores y posteriormente, en respuesta al llamamiento del Frente Unido de Salvación Nacional de Camboya, abrió la campaña para liberar a Phnom Penh y luego todo el territorio vecino, en coordinación con las fuerzas revolucionarias camboyanas.

La victoria de la defensa fronteriza, que aplastó el complot del régimen de Pol Pot y las fuerzas reaccionarias, contribuyó a mantener firme la independencia, soberanía e integridad territorial de Vietnam, y al mismo tiempo salvó al pueblo camboyano del genocidio y proteger las relaciones de amistad tradicional entre Hanoi, Phnom Penh y Vientiane, según Xuan Lich.

Al analizar los valores de esa hazaña para el país en la actualidad, el Titular afirmó que el triunfo pone de relieve, nuevamente, la importancia de mantener en alto la vigilancia para detectar y destruir oportunamente los intentos de las fuerzas hostiles.

En el presente, precisó, el ejército vietnamita debe estar siempre listo para luchar contra cualquier tipo de invasión, en aras de salvaguardar la independencia, la soberanía y la integridad territorial de la Patria.  

Además, es necesario fortalecer la defensa popular, especialmente en las zonas estratégicas, fronterizas, marítimas e insulares, a fin de crear una fuerza inclusiva para mantener la paz y estabilidad, y eliminar los riesgos de guerra, añadió.

Xuan Lich también exhortó a recabar el respaldo de la comunidad internacional a la justa causa del pueblo, incrementar incesantemente la potencia de las fuerzas armadas y mantener el liderazgo directo y absoluto del Partido Comunista al ejército. - VNA