Kuala Lumpur (VNA) - El exministro del estado malasio de Sabah, Musa Aman, fue acusado hoy de 35 cargos por apropiarse indébidamente de  63 millones de dólares, informaron medios oficiales.

 

El exministro del estado malasio de Sabah, Musa Aman. (Fuente: thestar.co.my)

 

A Musa Aman se le permitirá ser liberado bajo fianza por 479 millones de dólares, pero debe entregar sus pasaportes civil y diplomático a la corte.

El exdirigente, de 67 años, fue detenido  por la Comisión de Lucha contra la Corrupción de este país a las 20:00 (hora local) de ayer luego de ser interrogado el propio día.

Los fiscales lo acusan de violar el artículo 11 (a) de la Ley de Corrupción de 1997. Si es declarado culpable, pasará de 14 a 20 años de prisión y pagará una multa al menos cinco veces mayor que la cantidad de dinero malversado.

Aman se desempeñó como ministro del estado de Sabah desde 2003 hasta el 9 de mayo de 2018 después de que la Unión del Frente Nacional fracasara en la decimocuarta elección general.

Antes de detener al sujeto, los fiscales también acusaron al exprimer ministro Najib Razak y al exvicepremier Admad Zahid de cometer varios delitos.

En septiembre pasado, Razak fue acusado por cuatro cargos de abuso de poder y otros 21 de lavado de dinero, que involucraron la suma de más de 556 millones de dólares estadounidenses defraudados del Fondo 1 Malaysia Developmente Berhad (1MDB). Sin embargo, negó todas las acusaciones.

Mientras tanto, Zahid, presidente de la Organización Nacional Unificada Malasia, también enfrenta 45 cargos por blanqueo de capitales y corrupción.

Recientemente, la MACC publicó en su portal los ingresos mensuales de más de 80 parlamentarios a solicitud del primer ministro, Malathir Mohamad, para reforzar el combate contra la corrupción.

Desde su asunción al cargo, Mahathir ha priorizado la lucha contra ese flagelo y está determinado a recuperar el dinero malversado del 1MDB, creado por su predecesor Razak en 2009. – VNA
Los cargos se refieren a los contratos de tala en Sabah. Supuestamente recibió sobornos a cambio de ofrecer concesiones de madera en el estado de Malasia oriental.

Se permitió que Musa, quien reclamó el juicio, fuera liberado bajo fianza de RM2 millones (US $ 479,000) con dos garantías. También se le ordenó entregar sus pasaportes civiles y diplomáticos a la corte.