Ciudad Ho Chi Minh,10 feb (VNA)- Anualmente, en los días cercanos al Festival del Medio Otoño, la familia de Nguyen Trong Thanh, residente en los callejones de la aldea de Phu Binh de esta ciudad sureña, siempre está muy apurada perfeccionando las linternas para entregar a los clientes.
Foto de ilustración (Fuente:VNA)

Nguyen Trong Thanh aprendió el oficio de su padre oriundo de Nam Dinh, quien migró al sur desde principios de la década de 1950, y ha dedicado a esta profesión tradicional más de la mitad de su vida.

"De joven, mi padre partió de Nam Dinh a la región del sur para vivir y trabajar con este oficio, y nos lo transmitió", compartió Thanh sobre el origen de la labor que ha seguido haciendo durante tanto tiempo.

La aldea de Phu Binh tiene muchos hogares que hacen linternas, pero solo la familia de Thanh fabrica faroles únicos de gran tamaño. Durante el Festival del Medio Otoño, produce miles de linternas con diferentes diseños.

Trong Thanh explicó que hacer linternas es complicado, pero también es simple. Cada persona necesita manejar bien cuatro pasos básicos: partir bambú, crear el marco de bambú, pegar el papel y decorar.

Con una linterna recién hecha en la mano, expresó que en los últimos años a la gente le gusta cada vez más jugar con las linternas en el Festival de la Luna llena, por lo que han tenido más pedidos.

Los tipos tradicionales con forma de animales siempre atraen a los compradores porque tienen diseños más variados y son más brillantes que las electrónicas. Cada linterna pequeña cuesta unos veinte mil dongs (equivalente a un dólar), y las de gran tamaño cuestan más de doscientos mil dongs.

La familia de Trong Thanh elabora los faroles no solo en el Festival del Medio Otoño, sino también en muchas otras ocasiones durante el año.

"Normalmente, la gente viene a encargar linternas con tamaños y colores que quieren especialmente en los festivales. Para el Festival del Medio Otoño, se preparan los materiales dos meses antes. La mayoría de las lámparas se vende en los meses de junio a agosto del calendario lunar, especialmente en julio", agregó el artesano.

La linterna más grande que se produce en el taller de su familia mide más de tres metros, e invierten tres días completarla.

Actualmente, su taller no solo provee los productos al mercado de Ciudad Ho Chi Minh, sino también a otras provincias del sur y otras áreas del país, además de exportar a países extranjeros para servir a la comunidad vietnamita en el ultramar en ocasión de ese festival que gira en torno a los niños.-VNA