Hanoi (VNA) - La voluntad y determinación del gobierno de Vietnam y la asistencia internacional han ayudado a este país indochino a erradicar la elefantiasis, coincidieron en señalar expertos del Instituto de Investigación estadounidense Research Triangle Institute (RTI).
 
Una paciente de elefantiasis. 

Este logro significa que las futuras generaciones vietnamitas ya no se verán afectadas por esta enfermedad, que causa deformidades en el cuerpo que resulte en el estigma social.

Además, el éxito de Vietnam ha traído lecciones importantes para otros países en desarrollo que también están luchando contra este padecimiento.

De acuerdo con ese centro con sede en el estado de Carolina del Norte, el triunfo de Hanoi se debe al liderazgo del gobierno, el compromiso de la empresa farmacéutica GlaxoSmithKline con el suministro de medicamentos gratuitos, la colaboración de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

El RTI también apreció el papel de coordinación del Instituto Nacional de Malariología, Parasitología y Entomología de Vietnam (INMPE), considerándolo un “factor clave” en esa labor.

Iniciado en 2001 por el INMPE, el Programa Nacional de Erradicación de Elefantiasis ha realizado el tratamiento a gran escala y una evaluación del plan en seis distritos en cuatro provincias afectadas por la enfermedad durante el período 2003-2008.

Desde 2011, este programa ha recibido la asistencia de la USAID, la cual realizó encuestas sobre la transmisión de la enfermedad y recopiló datos para elaborar registros de elefantiasis.

Molly Brady, del proyecto ENVISION del RTI, destacó que el Gobierno de Vietnam merece ser felicitado por lograr tal “ambicioso objetivo médico” y agregó que el éxito del país fue un “resultado del trabajo colectivo”.

De acuerdo con la OMS, la enfermedad, que debe su nombre a los síntomas, especialmente la inflamación de las extremidades, lo que hace que las piernas se parezcan a las de un elefante, es una infección que los mosquitos transmiten a los humanos.

Se trata de un síndrome caracterizado por el aumento de algunas partes del cuerpo, especialmente en las extremidades inferiores y en los órganos genitales externos.

Puede producirse por diversas enfermedades que obstruyen el sistema linfático, lo cual produce un agrandamiento progresivo de extremidades o genitales, que se acompaña de aspereza, arrugas y fisuras de la piel y el tejido subcutáneo. También causa la malformación de huesos, ocasionando la deformación del cuerpo.

La elefantiasis se encuentra con mayor frecuencia en zonas tropicales o subtropicales, como África central y algunas islas del Pacífico, y es rara o inexistente en la zona templada del planeta.

Los primeros signos visibles son la inflamación de los ganglios linfáticos, con inflamación temporal en la zona afectada, vetas rojas a lo largo de la pierna o el brazo, dolor, escalofríos y fiebre, seguido de la formación de úlceras y tubérculos, con un engrosamiento, decoloración y agrietamiento de la piel.

El control sanitario para eliminar los insectos portadores de la enfermedad es el método más eficaz para su eliminación definitiva.

En octubre pasado, Vietnam, Palaos, Wallis y Futuna fueron reconocidos como países libres de la elefantiasis por la OMS. – VNA